Rumbo a 2027: ¿Un peronismo combativo o la suavidad del estilo basualdista?

09:06h

Al peronismo se le enredaron los trapos esta semana al pronunciarse sobre el convenio entre la provincia y la minera Vicuña por 250 millones de dólares. La división de la principal fuerza de oposición, como era de esperar, terminó fortaleciendo al oficialismo de Marcelo Orrego.

¿Fue una situación coyuntural o marca un quiebre más profundo hacia adelante?

Institucionalmente el Partido Justicialista planteó fuertes dudas por la premura en el tratamiento del acuerdo, pero dejó a sus diputados y diputadas en libertad de acción. En ese mismo instante se enredaron los trapos. Por un lado, la dureza opositora. Por el otro, el pragmatismo de los que tienen responsabilidad de gobernar.

El ministro de Minería, Juan Pablo Perea, dijo en Pelado Stream que los nueve legisladores que votaron en contra ‘decidieron apostar por el atraso’. El orreguismo no obtuvo la unanimidad que hubiese pretendido para exhibir ante los mercados internacionales, pero la oposición más dura quedó reducida a un cuarto del recinto.

En adelante el peronismo reabrirá un debate -que viene retumbando fuerte puertas adentro y a veces se filtra hacia el exterior- acerca de quiénes son los traidores y quiénes los leales.

Pasó factura el diputado cegetista Eduardo Cabello, uno de los seis escrachados en redes por acompañar la emisión de bonos de deuda por 600 millones de dólares el pasado 4 de junio.

‘Ahora seremos muchos más los traidores’, ironizó el líder de la UOCRA en la sesión, para que quedara registrado en versión taquigráfica.

Se sucedieron las repercusiones, como era de esperar. Con astucia la periodista Alejandra Ruiz interceptó al intendente Carlos Munisaga en un acto municipal y le pidió su opinión sobre la controversia por Vicuña.

El intendente dijo que el peronismo está ocupando un rol opositor y es legítimo que así sea, pero él es oficialismo y le toca gestionar, por lo tanto está a favor del convenio en tanto y en cuanto implica reactivar la obra pública.

El quiebre con su diputada departamental, Sonia Ferreyra, está expuesto.

La vicepresidenta del PJ, Graciela Seva, declaró ante la consulta del periodista Marcos Ponce que el partido tendrá que discutir a puertas cerradas lo sucedido este jueves en el recinto legislativo.

En realidad, lo sucedido está muy claro. Lo que no parece tan nítido es el horizonte rumbo al 2027: ¿el PJ y sus aliados le harán sentir a Orrego el rigor opositor o esta suavidad al estilo basualdista se extenderá indefinidamente?

El estilo basualdista para hacer oposición fue el que coexistió con los gobiernos de José Luis Gioja y de Sergio Uñac durante 20 años, bajo la consigna de ‘acompañar todo lo que sea bueno y no acompañar lo que sea malo’.

Esta premisa puede resultar muy laxa y ajustable al criterio de cada quien. A los más duros no les gustará la ventaja para el oficialismo de turno, naturalmente.

En el fondo, sobrevuela una impresión no dicha en público pero sí en privado: Orrego está logrando un fenomenal fondeo justo ahora, a punto de ingresar al último cuatrimestre del año.

Entre los bonos de deuda por hasta 600 millones de dólares y los 250 millones de dólares de Vicuña, el gobierno provincial debería desplegar una cantidad de frentes de obra pública como antaño, antes de la motosierra, cuando Nación era mucho más generosa con la provincia.

Si así sucediera, a Orrego le servirá la muletilla de Javier Milei para redes sociales: TMDAP o ‘todo marcha de acuerdo al plan’.

Ahora bien, ¿obra pública es sinónimo de reelección? Se sabe que la seguidilla de licitaciones activará la economía doméstica de inmediato, generando contrataciones y volcando millones de pesos al consumo interno. La receta le funcionó durante mucho tiempo al peronismo. Hoy Orrego está jugando con las mismas cartas.

PELADO STREAM

Daniel Tejada
hola@peladostream.com.ar
Sin comentarios

Comentar