18 Jun 09:38h
Más allá de los 800 millones de dólares de inversión prevista para este año, más allá de los 1.000 nuevos trabajadores incorporados, es evidente que Vicuña detectó una necesidad muy específica, tanto o más desafiante que el aporte de capital: encontrar las palabras precisas para comunicar lo que está pasando.
Construir y poner en funcionamiento la primera gran mina de cobre de San Juan implica, primero, construir confianza. Ese activo intangible resulta vital para un proyecto de tal magnitud.
En cierta medida lo reconoció el Country Director de Vicuña Corp., José Morea, en una entrevista exclusiva en Pelado Stream. ‘Hay que dejar de hablar de expectativas y hablar de realidad’, dijo el portavoz empresario, hoy también presidente de la Cámara Minera de San Juan.
El primer lote de concentrado de cobre está previsto para el año 2030. Pero Vicuña ya comenzó. La prueba más consistente es el alto impacto que tuvo la licitación que ganó la compañía asiática Power China, para construir un campamento a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar para 2.000 a 2.500 personas.
La noticia provocó gran conmoción porque Vicuña carga con una alta vigilancia social, particularmente por parte de los proveedores locales y los sindicatos.
El contrato por unos 52 millones de dólares resulta insignificante en el contexto de los 800 millones presupuestados para este año. Pero no es una cuestión de números. Vicuña necesita la palabra. Y que esa palabra sea confiable.
Por eso el presidente de CAPRIMSA, Fernando Godoy, habló de ‘una trompada’. No por la licitación que ganó una empresa china sobre otra argentina, sino por el impacto comunicacional que genera en todo el arco prominero.
Al lamento de CAPRIMSA se sumó el cuestionamiento de la Intersindical de San Juan, una confluencia de dirigentes gremiales no alineados con la CGT, muy enfrentados con las políticas de Javier Milei y también con las de Marcelo Orrego.
Esta Intersindical rechazó declaraciones atribuidas a Morea en un desayuno con periodistas ocurrido el pasado martes, acerca del déficit de las empresas locales para competir con las oferentes internacionales, particularmente las chinas. Es decir, que no están a la altura.
Fue una verdad incómoda o fue una declaración políticamente incorrecta. En cualquier caso, un error comunicacional que atenta contra la confianza. Este periodista no estuvo presente en ese desayuno. Por eso preguntó.
Morea negó haber dicho eso, cuando fue consultado directamente en Pelado Stream. Con astucia, reorientó la cuestión para convertirse en un aliado de un viejo reclamo de las pymes: alcanzar un régimen de incentivos fiscales equiparable al que Milei les diseñó a las grandes corporaciones.
Sin ese régimen para pymes, estarán condenadas a jugar siempre con la cancha inclinada, en contra. Incluso aunque la provincia tenga su propia ley de desarrollo de proveedores y fije un objetivo de compre local del 60%.
Vicuña también tendrá que atender su convivencia con otras compañías que disputan la infraestructura. La gran minería del cobre pone en evidencia las deficiencias energéticas de San Juan y por eso estalló la discusión sobre las inversiones necesarias y quién tendrá una cuota preferencial en el acceso a la potencia instalada.
No es este el lugar para explicar en detalle el fenomenal plan de inversión que tiene Vicuña para poner el sistema energético en condiciones. Pero sí hay que entender que la compañía pretende exclusividad en el manejo del 90% de la capacidad incrementada. Es decir, usar con preferencia por encima de otros particulares las instalaciones que pagó con su plata.
Los Azules planteó en audiencia pública que esto sería tanto como que el Estado le entregara a un privado un bien público. Morea evitó confrontar con los colegas. Dijo que ‘estos son dolores de crecimiento’ y que todos los socios de la Cámara Minera están trabajando ‘hombro con hombro’ para que San Juan esté en el top ten de las jurisdicciones mineras a nivel mundial.
Esa invitación a entender la minería como un bien colectivo, es también una estrategia comunicacional. Acertada. Sin embargo, nadie espere que sea fácil. Vicuña necesita construir confianza. Y eso no se logra solo con millones de dólares.
PELADO STREAM
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