El pobre es pobre porque quiere, hasta que no quiere más

09:24h

El problema no es que Mauricio Macri diga que hoy un pobre vive mejor que un rey hace 100 años. El problema es que muchas personas que sufren carencias importantes o que tienen un alto nivel de endeudamiento debido a los gastos más elementales de la vida cotidiana, le den la razón.

El clip viral del expresidente Mauricio Macri

Argentina transita un tiempo de división en muchos sentidos. La grieta no es invento de Javier Milei, pero el presidente se alimenta de esta fractura como lo hicieron otros antes que él.

En el menú de divisiones, Milei se encargó de poner a la justicia social. Los libertarios siguen combatiendo este principio cristiano, vinculado a la igualdad de oportunidades. El presidente, hábil comunicador, lo calificó como una aberración. Desde 2023 en adelante solo ganó elecciones. Dato, no relato.

El problema no es que Milei condene la justicia social o que Macri diga, en otras palabras, que los pobres hoy se quejan de llenos, sino que hay un importante segmento de sectores populares convencido de que el derecho es una patraña y que con el verso de la justicia social se fomentó la vagancia.

En esa línea argumental, el Estado benefactor se convirtió en una caja de desvíos para el enriquecimiento de los políticos, a costas del laburante. Cierra por todos lados. El relato es redondo, sencillo, eficaz. Fundamentalmente, persuasivo.

El fin de semana pasado en www.peladostream.com.ar se publicó la columna de ex rector de la Universidad Nacional de San Juan, Tulio Del Bono, titulada ‘Análisis del poder’. En ese texto, el académico advirtió acerca de esa poderosa herramienta -la persuasión- como uno de los factores fundamentales para que prospere la reforma laboral con altos niveles de acompañamiento social.

La reforma laboral, que es regresiva en materia de derechos de los trabajadores, generó una fuerte reacción adversa de un sector. Los disidentes coexisten con pares que aplauden la medida, aunque la jornada se extienda a 12 horas sin pago de horas extras, aunque los salarios se puedan negociar a la baja y aunque se reduzca el cálculo de la indemnización por despido.

No hay que ser mandril, kuka o zurdo para concluir que esta ley es regresiva en materia de derechos. Lo dijo incluso la vicepresidenta del Foro de Abogados de San Juan, Ruth Ramos, este lunes en vivo en Pelado Stream.

Además de autoridad del directorio, es abogada laboralista y asesora a la diputada orreguista Marcela Quiroga en la Legislatura. Su trabajo es técnico, pero su vinculación política la exime de cualquier sospecha de mandrilismo, kukismo o zurdismo.

De hecho, la diputada y el diputado nacional de Producción y Trabajo votaron en general y en particular la nueva ley laboral, sin ninguna objeción.

La vice del Foro anticipó lo que muchos vienen diciendo: esta nueva ley laboral no va a reducir el litigio. Muy por el contrario, los tribunales se van a saturar de recursos de inconstitucionalidad.

Pero no es el punto. El punto es hasta dónde perforó el discurso acerca del sacrificio como única salida a la crisis crónica argentina, a la inflación galopante, a los salarios hundidos.

Solo en este contexto Macri se pudo permitir comparar el estándar de vida de un pobre con el de un rey. Fue un giro metafórico, por supuesto. Pero fue, sobre todas las cosas, una sentencia política: hay que bajar las pretensiones.

Habrá seguramente un segmento que acompañe ciegamente la consigna, que esté dispuesto a pedalear con el mochilón de aplicación de reparto sobre su espalda durante 12, 14 o 16 horas. Pero ojo, siempre quedará el otro segmento que se harte de mirar el plato lleno del otro, mientras el propio está cada vez más vacío.

Guarda con la consigna de que ‘el pobre es pobre porque quiere’, porque un día, súbitamente, el pobre ya no quiere ser pobre. La historia mundial está repleta de ejemplos. La Argentina también.

PELADO STREAM

Daniel Tejada
hola@peladostream.com.ar
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