30 Abr 09:18h
Hay una frase que viene repitiendo en cada entrevista el ex gobernador, ex senador y ex diputado nacional José Luis Gioja: ‘Yo ya estoy hecho, hermano’. Claramente, es un intento por salirse de las especulaciones de candidaturas para 2027. Sin embargo, la sola mención de su nombre inquieta las aguas.
Fue lo que provocó la declaración del ex ministro de Desarrollo Humano y actual miembro de la Defensoría Nacional de Niños, Niñas y Adolescentes, Daniel Molina, este miércoles en Pelado Stream. El funcionario dijo que todavía escucha en Buenos Aires algunas expresiones nostálgicas acerca del Flaco.
Algo así como que en la city porteña, en la primera división de la política argentina, todavía reconocen la muñeca del sanjuanino para la gestión de los consensos.
¿Quiso decir Molina que están dadas las condiciones para el regreso de Gioja al Congreso Nacional en la próxima gestión? Solo se limitó a responder que él lo apoyaría. Él y varios más, seguramente.
Que Gioja diga que ‘ya está hecho’, implica haber cerrado su carrera política en cargos electivos. Pero de ninguna manera significa que vaya a quedarse al margen de la mesa de diálogo y acuerdos. De hecho, el arco peronista completo admite que a la hora de las definiciones hay dos que se tienen que sentar: uno es Sergio Uñac y el otro es, efectivamente, el Flaco.
Gioja se despidió de la función pública el 10 de diciembre de 2023, cuando concluyó su mandato como diputado nacional. Ese año intentó volver a la gobernación en un esquema de ley de lemas que no funcionó. Después de 20 años de victorias consecutivas, el peronismo cayó derrotado frente a Marcelo Orrego.
Aunque luego vino la renovación de la conducción del Partido Justicialista y, en ausencia de un gobierno peronista, se empoderaron los intendentes, Gioja siempre estuvo.
Esto fue así a punto tal que en las legislativas de 2025 hasta último momento hubo ‘temor’ de que Gioja exigiera encabezar la lista de diputados nacionales. Una pretensión semejante hubiera entorpecido la candidatura de Cristian Andino. Haberse embarcado en una interna los hubiera perjudicado a todos. Esa fue la conclusión general que desinfló cualquier intento de confrontación.
Pero la sombra del regreso de Gioja quedó latente. Y Molina, como al pasar, la volvió a despertar esta semana.
Quedará la sospecha de que Molina en realidad dio el primer paso a conciencia, porque Gioja tiene vocación de volver al Congreso. O que, en última instancia, el giojismo abriga la expectativa de verlo nuevamente en un cargo de responsabilidad pública.
¿Es compatible una aspiración de ese calibre con el estatus político de Gioja? Totalmente. La edad nunca fue impedimento para desempeñarse en el Congreso, a pesar de la obligación de viajar todas las semanas a Buenos Aires.
Por otro lado, el 2027 se presenta como una ventana de oportunidad para los acuerdos internos porque, a diferencia de 2025, habrá muchos lugares expectantes en juego.
Las candidaturas a diputados nacionales entrarán en el tablero donde aparezcan la candidatura a gobernador, a vice, a diputados proporcionales, departamentales, intendentes y concejales. En ese reparto, no parece descabellado que haya lugar para Gioja en primera persona. Otra vez.
Pero son todas especulaciones. Nada más que especulaciones. O no.
Desde que Molina hizo la mención este miércoles, habrá una reacción en cadena. Porque así funciona la política. Nunca será lineal, pero alguien tendrá que encender la mecha para ver qué sucede.
Y la mecha ya se encendió.
PELADO STREAM
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