El dilema de Orrego y el desafío del peronismo

08:44h

Mucho se ha dicho y se seguirá diciendo acerca del dilema de Marcelo Orrego, si tendrá que atarse a la fuerza con Javier Milei porque Argentina y San Juan marchan rumbo a una nueva polarización electoral en 2027. Pero tampoco es menor el desafío del peronismo.

A nivel nacional tiene un problema mayúsculo en la medida en que no termina de acordar quién manda. La presidenta del PJ, Cristina Fernández de Kirchner, está cumpliendo condena domiciliaria y enfrenta otro juicio con final cantado: el de los cuadernos.

Por otro lado está el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, quien a duras penas logró domar su propia interna, pero está lejos de haber aplacado las desconfianzas.

Hay una cantidad de actores que van a reclamar su propia cuota en el armado nacional que ya está ocurriendo. Por citar algunos nombres, Sergio Massa, Juan Grabois, Gerardo Zamora de Santiago del Estero, Ricardo Quintela de la Rioja y sí, también anótenlo a Sergio Uñac.

¿Cuánto depende el peronismo sanjuanino de cómo se acomoden las piezas en el peronismo a nivel nacional? Mucho. La historia democrática reciente demuestra que esta provincia ha sido muy susceptible a los vientos que soplan desde Buenos Aires.

Por lo tanto, si el peronismo nacional no levanta cabeza, al peronismo sanjuanino también le costará montar una ola ganadora que no existe.

No obstante, siempre tendrá la chance de que los oficialismos empiecen a equivocarse. Es decir, que esta marcha triunfal de Milei todopoderoso, capaz de imponer la reforma laboral y próximamente la reforma jubilatoria, llegue a un límite y empiece la caída.

Una caída que le vienen profetizando desde el inicio mismo de la gestión y no sucedió. Ya está transitando el tercer año de mandato.

Por otro lado, el oficialismo provincial, el de Orrego, goza de una imagen pública razonablemente positiva, pero eso nunca fue garantía de éxito electoral.

Orrego, como se viene planteando en esta columna, tendrá que resolver si juega nuevamente un partido provincial y corre el riesgo de que Milei por un lado y el peronismo por el otro le nacionalicen el comicio, o bien termina cerrando un acuerdo posible con El Jefe, Karina, puenteando a José Peluc.

Solo si bajara la orden desde Buenos Aires, los libertarios sanjuaninos accederían a convivir con Producción y Trabajo y toda su familia de aliados, que repelen.

Entonces, el peronismo tiene alta dependencia de tres factores, como mínimo:

  1. Que se ordene el movimiento a nivel nacional para tener cierta expectativa derrame buenas ondas hacia San Juan.
  2. Que la aprobación de Milei se deteriore y caiga muy por debajo del 50 y hasta del 40 por ciento.
  3. Que Orrego no llegue a un acuerdo con la Casa Rosada.

Son demasiadas condiciones que ponen en una frágil situación al partido que gobernó esta provincia durante los últimos 20 años.

¿Quién será la figura del peronismo en San Juan capaz de liderar este momento histórico?

Habrá varios que digan ‘¡soy yo!’

Y muchos otros que contesten: ‘Momentito…’.

Eso todavía está en discusión. Y efectivamente es así. Están los líderes históricos, es decir, Sergio Uñac por un lado y José Luis Gioja por el otro. Y hay una nueva generación de dirigentes que tienen la ambición de sentarse a esa mesa que les estuvo negada hasta ahora.

Hay que anotar ahí a Cristian Andino, pero también a Carlos Munisaga, lógicamente a Fabián Gramajo y, ¿por qué no? otros intendentes de departamentos más alejados, como el pocitano Fabián Aballay, la caucetera Romina Rosas, el jachallero Matías Espejo, el ullunero David Domínguez y varios más.

¿Quién los dirige? Parece que a la mayoría todavía le pesa lo que indique Uñac desde el Senado, excepto a Gramajo y a Munizaga. Y esa es la piedrita en el zapato.

La pregunta a continuación será si la dupla Rawson-Chimbas será lo suficientemente potente como para abrirse un lugar en esta mesa de negociación que resulta muy intrigante y atractiva.

PELADO STREAM

Daniel Tejada
hola@peladostream.com.ar
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