01 Jul 13:25h
En su habitual columna de los miércoles en el programa Pelado Stream, el politólogo Sergio Guzmán analizó el avance de China en la vanguardia tecnológica a través de las denominadas “fábricas oscuras” (Dark Factories). Se trata de grandes complejos industriales donde la presencia humana es mínima o nula, permitiendo una producción continua y altamente eficiente gracias a la inteligencia artificial y la robótica.
Producción sin descanso y autonomía tecnológica
Estas instalaciones reciben el nombre de «oscuras» porque, al estar operadas íntegramente por máquinas y robots, requieren de muy poca luz para funcionar. Un ejemplo emblemático mencionado por Guzmán es la fábrica de celulares Xiaomi, capaz de producir un dispositivo por segundo, alcanzando los 86,400 teléfonos diarios en un régimen de trabajo de 24 horas, los 365 días del año.
Lejos de ser una casualidad, este despliegue tecnológico responde a una necesidad demográfica: el envejecimiento de la población china y la disminución de su población económicamente activa tras décadas de la política de hijo único. Según el politólogo, las fábricas oscuras son la respuesta de Beijing ante la carencia de mano de obra sensorial, apostando por un recurso humano altamente calificado en áreas de ingeniería y tecnología.
El factor humano y la geopolítica
A pesar de la escala monumental de producción, Guzmán destacó que la tecnología aún carece de criterio y sentido común, elementos que siguen siendo patrimonio exclusivo del ser humano. «Lo dinámico es todavía patrimonio humano», afirmó, explicando que la actualización de sistemas y la adaptación a los gustos de los consumidores requieren de la intervención de especialistas en ciencias sociales y humanas.
En el plano global, este modelo ha generado una puja tecnológica y comercial sin precedentes. Guzmán señaló que Estados Unidos y Europa están elevando barreras arancelarias al reconocer que el modelo de producción chino se ha vuelto imbatible,. «Quien domine esto va a dominar las cadenas de producción y las cadenas de suministro», advirtió el especialista.
La crítica a la situación argentina
Durante la entrevista, el politólogo contrastó este avance con la realidad local, sosteniendo que «Argentina se sigue insertando bajo el modelo oligárquico del 80», funcionando meramente como proveedor de materias primas. Guzmán ejemplificó esta situación con la exportación de litio para luego recibir productos manufacturados como baterías o autos, calificando como «ilógico» que los centros industriales no se encuentren en el país.
Finalmente, hizo un llamado a priorizar el financiamiento educativo y el desarrollo científico ante este nuevo paradigma global. «Estamos delante de la historia misma… hoy es cuando más que nunca hay que estudiar porque no hay salida«, concluyó, comparando esta transición con una nueva versión del fordismo que obliga a la sociedad a readaptarse.
PELADO STREAM


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