El temor fundado y secreto de los prestadores mineros

09:04h

Hay un temor fundado en al menos un sector de los prestadores mineros, los que tienen ya contratos importantes con la gran minería del cobre: que se terminen convirtiendo en el amortiguador de las demandas insatisfechas.

Dicho más fácil: que les toque poner la cara cuando la gran minería no le de trabajo a todo el mundo de inmediato y para siempre.

En estos días circularon algunos flyers firmados por supuestas organizaciones sociales para activar el reclamo de empleo en empresas sanjuaninas proveedoras mineras. Puntualizar nombres sería alentar estas acciones y no es la intención en esta columna.

Simplemente cabe reparar en el hecho puntual para entender el temor legítimo de este sector de empresarios sanjuaninos que advierten que, involuntariamente, pueden quedar entrampados en una puja que tiene más actores: las grandes mineras, además del gobierno provincial y los municipios. Todos tienen una cuota en esta burbuja de expectativas creada en torno del cobre.

La caída del empleo en otros sectores de la economía, como el comercio y la industria, empuja a los trabajadores hacia la minería que sigue copando la conversación como la nueva puerta hacia las oportunidades de despegue.

Sin embargo, saltar del comercio y la industria a la minería no siempre será automático, ni mucho menos sencillo. Para empezar, está el filtro de la capacitación. Cocinar para un restorán en un patio de comidas no es igual que cocinar en un campamento de alta montaña. La advertencia vale para todos los rubros.

Sin embargo, hay otro aspecto inquietante, tal vez menos visible. Un portavoz empresario, vinculado a los proveedores locales, reparó en la temporalidad de los contratos. No está asumido socialmente que el trabajo en la alta montaña suele ser a plazo. Hasta los perforistas tienen un tiempo de actividad y un tiempo de parate.

El problema es que, bajo la concepción clásica de empleo, cada vez que se termina un contrato ese trabajador se considera a sí mismo desempleado, automáticamente. Peor aún, se considera despedido, aunque la lógica de la minería tenga implícita esa dinámica de altas y bajas.

El asunto se agrava cuando las que ponen la cara son las empresas proveedoras, que pueden tener contratos de gran escala a seis meses o un plazo similar. Para cumplir con el requerimiento deben tomar personal como nunca antes lo hicieron. Es empleo de calidad, bien remunerado. Pero la estabilidad de esos trabajadores siempre estará atada a la renovación o no del contrato entre la empresa proveedora que los tomó y la minera que construye o explota el metal en la alta montaña.

¿Cuántos de los miles de trabajadores que aspiran a entrar en la minería son conscientes de esta dinámica? Posiblemente no sean la mayoría.

La similitud con las empresas de limpieza o de catering de los hospitales Rawson y Marcial Quiroga salta a la vista. Cada vez que finalizó el contrato de alguna de estas prestadoras de servicio hubo cese laboral para cientos de trabajadores. El efecto cascada ocurre naturalmente. La estabilidad ya no es lo que era.

Por supuesto que la minería demanda alta calificación y los más preparados siempre estarán al principio de la fila a la hora de ser convocados nuevamente. Pero no todos cuentan con esta preparación. Y los discursos siguen calmando malestares con la promesa de una explosión de empleo gracias al cobre. La pregunta es: ¿será para todos?

Este jueves se tratará en sesión ordinaria y seguramente se aprobará la nueva Ley de Proveedores Locales, para estimular la contratación de mano de obra local directa y la compra de bienes y servicios a proveedores sanjuaninos. Sin embargo, ningún porcentaje objetivo cambiará la temporalidad de los contratos. Entenderlo cuanto antes resulta imperativo para evitar dolores de cabeza.

Tener trabajo hoy no significa tener trabajo indefinidamente hasta el día del retiro. El mundo no se mueve de ese modo.

La preocupación legítima de al menos un sector de los proveedores mineros es que, merced a estos discursos, terminen amortiguando malestares ajenos. Y eso no está contemplado en ninguna ley.

PELADO STREAM

Daniel Tejada
hola@peladostream.com.ar
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