No lo apuren a Orrego

09:24h

Tarde o temprano, Marcelo Orrego tendrá que tomar un par de decisiones estratégicas. La primera de ellas será fijar la fecha de las elecciones provinciales simultáneas o desdobladas de las presidenciales. Y la segunda decisión será acoplarse a algún referente nacional o prescindir de esa atadura.

En cualquier caso y, atendiendo a los antecedentes, no lo apuren a Orrego.

El gobernador tiene una histórica tradición de definir sobre el filo del calendario. Nada indica que esta vez vaya a actuar de manera diferente. Tiene razones para demorar su pronunciamiento en este escenario volátil. Argentina es un país de sorpresas.

La reaparición en escena de Mauricio Macri obliga a recalcular la ruta. Con vibras de 2015, el expresidente habló del ‘próximo paso’, en una referencia directa a Javier Milei. El mensaje fue: la motosierra y la destrucción del Estado tenían que pasar, pero ahora llegó el tiempo de reconstruir.

Si Macri hubiera dicho esto en soledad, hubiera tenido menor impacto. Pero lo dijo en presencia de los gobernadores de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, y Chubut, Nacho Torres, además del anfitrión, el jefe de Gobierno Porteño, el primo Jorge Macri.

La enfática arenga del diputado nacional Cristian Ritondo fue sorprendente hasta para el propio macrismo. Habrán tomado nota en la Casa Rosada: los aliados amarillos están amagando con abrir rancho aparte en 2027.

Una aclaración resulta imprescindible: nadie pensará que el PRO le puede ganar a La Libertad Avanza en una contienda presidencial. Pero sí puede restarle puntos indispensables para definir al próximo inquilino de la Quinta de Olivos.

A esta altura cabe preguntarse si ese es el lugar de Orrego, junto al ex Juntos por el Cambio que lo cobijó en 2023. No lo apuren a Orrego. No lo apuren.

El gobernador está forzado a seguir explorando los términos de un entendimiento con los libertarios. A diferencia de Macri, que no tiene nada que perder, Orrego debe diseñar una estrategia que le permita retener el poder en San Juan.

Entonces cabe preguntarse si Orrego tendría más chances de reelección junto a Macri o junto a Milei. La pregunta se responde sola, al mirar cualquier encuesta.

Sin embargo, lo que hoy es, mañana puede que no. Milei demostró tener iniciativa política y suficiente combustible como para conservar la centralidad del escenario nacional.

Pero tiene muchas bombas en cuenta regresiva. Una de ellas, el escándalo $Libra. Otra, más importante aún, el deterioro del poder adquisitivo. El órgano más sensible es el bolsillo, lo sabe todo el ecosistema dirigencial.

No obstante, las opciones de Orrego se limitan bastante si se tiene en cuenta el escenario de polarización que borra a los terceros del centrismo. A los argentinos la moderación les gusta en las charlas de café, pero a la hora de votar ganan los extremos.

Orrego pagó el costo en 2025, cuando jugó fuerte a su vicegobernador, Fabián Martín, pero lo terminó superando el peronismo con Cristian Andino y el libertario Abel Chiconi se arrimó mucho más de lo que cualquiera pudo anticipar.

Esa experiencia aceleró las especulaciones en el orreguismo acerca del imperativo de firmar un pacto con los libertarios cuanto antes. El gobernador nunca se mostró desesperado. Para el 2027 falta un montón.

Ahora apareció Macri en el radar nuevamente. No tiene mucho para ofrecer, en términos de competitividad. Pero sí altera sustancialmente el escenario. Si el PRO le divide el electorado a La Libertad Avanza, los cálculos se distorsionan.

A primera vista, la primera salvación de Orrego es desdoblar las elecciones. Provincializar la discusión. Siempre será una decisión suya. Sin apuro.

PELADO STREAM

Daniel Tejada
hola@peladostream.com.ar
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