19 Mar 09:33h
¡Dejá de militar al kirchnerismo, mandril! Esa fue la reacción más liviana que generó la difusión de la última encuesta de la consultora Ethos acerca de la caída de la imagen positiva de Javier Milei en San Juan. Tranquilos, libertarios, el escenario juega a favor del presidente aunque no lo parezca a primera vista.
Claro, es necesario bajar un poco la espuma y serenarse para ofrecer un análisis razonable. Discutible, siempre. Pero razonable al fin.
El informe de Ethos indica que la imagen positiva del presidente cayó al 38 por ciento y que tiene un diferencial negativo de 19 puntos. Cualquiera interpretaría estos números como una sentencia de derrota para el 2027. Pero no.
El mismo informe de la consultora destaca que el presidente logró consolidar un núcleo muy duro, tal vez fanatizado. Eso significa que le costaría bastante subir en las próximas mediciones, pero tampoco se puede esperar que siga cayendo.
Dicho en otros términos, Milei habría encontrado aquí en San Juan su piso. Y ese piso lo deja muy cerca de los 40 puntos. Se puede apreciar en la línea histórica que, luego del pico positivo alcanzado en mayo de 2025 y la posterior caída, hubo cierta estabilidad. En rojo, pero estabilidad al fin.


Con los datos no hay que enojarse. Hay que interpretarlos. Si Milei tocó fondo, el fondo está muy alto. Y en un contexto de oposición absolutamente dispersa, 40 puntos no son buenos: son buenísimos.
Cabe recordar que es una de las condiciones para obtener la reelección en primera vuelta: alcanzar los 40 puntos más 10 puntos de diferencia con la segunda fuerza.
Distintos analistas a nivel nacional estiman que esa es la mejor chance de Milei para quedarse otros cuatro años en el poder. Si tuviera que pasar por el balotaje, ahí podría sufrir el peso del voto negativo y podría ganarle cualquiera. Igual que le pasó a Sergio Massa en 2023.
Hoy Milei no está lejos de esa meta de superar los 40 puntos. Seguramente su Jefe, Karina, estará observando los movimientos del peronismo y aliados. Cada división que le brote a la oposición será una buena noticia para La Libertad Avanza.
Pero los datos de Ethos son sanjuaninos, no analizan el escenario nacional. Aquí, en esta provincia, el tablero sigue dividido en tercios, en tanto y en cuanto los libertarios hacen la suya y Marcelo Orrego sigue liderando su propio espacio. Tienen el diálogo abierto, pero no asoma una alianza por ahora.
En un reparto de tercios, que Milei esté arañando los 40 puntos de imagen positiva justifica que José Peluc insista con competir en soledad. Cabe recordar que el año pasado Cristian Andino quedó primero en la elección legislativa con apenas 34 puntos.
La partición en tres facilita la victoria para uno, otro u otro. Todos, disputando en la franja del 30 por ciento. La menor diferencia será definitoria. Aquí se gana la gobernación por un voto. Fin.
La pregunta legítima que se estará haciendo la cúspide libertaria en San Juan es hasta qué punto les conviene sellar una alianza con Orrego, si los números los ponen con cierta expectativa gracias al arrastre que les ofrece Milei. Ya se favoreció con este efecto el diputado nacional Abel Chiconi, en octubre del año pasado.
En el peor escenario, La Libertad Avanza podría quedar nuevamente en el tercer puesto, después del orreguismo y del peronismo, pero aún así sería todo ganancia: hoy tienen solo un diputado en la Legislatura, ningún municipio y algún concejal disperso.
La derrota de los libertarios, el tercer puesto en un escenario de tercios, les daría un crecimiento exponencial en cantidad de cargos electivos. Claro, para verlo hay que tener aplomo. Eso le sobra a Peluc. No así a la tropa militante de las redes sociales. ¡Viva la libertad carajo!
El mismo análisis estarán haciendo en el entorno de Orrego, donde alientan un pacto electoral con los libertarios para evitarse la división que sufrieron en 2025. Pero ya se los advirtieron desde Buenos Aires: si hay desdoblamiento de fechas, serán adversarios.
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