09 Jul 14:30h
Monseñor Jorge Eduardo Lozano, arzobispo de San Juan de Cuyo, exhortó a la sociedad a «desarmar los espíritus de la polarización» y a superar la fragmentación social. Durante el solemne Te Deum por el 210° aniversario de la Independencia, el prelado reclamó un compromiso con el diálogo y el cuidado de los más vulnerables como pilares de la unidad nacional.
A través de la «parábola del poncho», el arzobispo explicó que la fortaleza de la patria reside en su entramado social. Lozano señaló que cada hilo por separado no abriga ni sostiene, sino que los elementos más débiles deben unirse con los más fuertes para que nadie quede excluido. Según el religioso, el presente impone el desafío de no aceptar la fragmentación que debilita el funcionamiento de las instituciones.
El mensaje eclesiástico incluyó un llamado imperativo a la reconciliación y a la escucha sin prejuicios. Lozano citó al Papa León XIV para convocar a la ciudadanía a «desarmar las palabras» y comprender que nadie logra la salvación en soledad. El prelado advirtió que el mundo atraviesa un «cambio de época» donde las crisis sociales demandan respuestas nuevas y el abandono del aislamiento.
En cuanto a la realidad social, el arzobispo sostuvo que la grandeza de una nación se mide por el amor y la protección hacia los ciudadanos más frágiles. Remarcó que los pobres, los enfermos y los migrantes deben ser las «piedras angulares» de un hogar común sólido. En este sentido, pidió que la compasión y la solidaridad sean sellos distintivos de la construcción de la ciudadanía argentina.
Lozano también se dirigió a quienes poseen responsabilidades públicas y les solicitó el ejercicio del cargo con grandeza de alma. El líder religioso enfatizó que el bien común debe prevalecer sobre cualquier interés sectorial. Asimismo, recordó que la patria surge de la honestidad cotidiana, el trabajo responsable y la decisión firme de no romper los vínculos sociales.
Finalmente, la homilía rescató las figuras históricas de Francisco Narciso de Laprida y Fray Justo Santa María de Oro. El arzobispo destacó la defensa de la forma republicana de gobierno que realizó el fraile dominico. Con esta referencia, Lozano concluyó su pedido de valentía para transitar el tiempo histórico actual con el corazón encendido y las manos tendidas hacia el prójimo.
PELADO STREAM


Sin comentarios