Más de la mitad de los trabajadores saltea alguna comida según la UCA

08:35h

Un informe del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) y la empresa Edenred reveló que el 61,1% de los trabajadores asalariados en Argentina saltea alguna comida debido a la insuficiencia de sus ingresos.

El estudio determinó que el 83,5% de los empleados atraviesa algún tipo de privación alimentaria durante su jornada laboral. Los datos confirmaron que la alimentación se transformó en un indicador directo del deterioro del salario real frente a la inflación.

El relevamiento, basado en encuestas a 1.171 trabajadores de todo el país, detectó que el 78,5% de los consultados opta por alimentos de menor calidad nutricional para abarcar los costos diarios.

El 56,2% de los asalariados padece una «doble privación», al comer menos cantidad y de peor calidad simultáneamente. La situación resulta más crítica en el sector público y entre los trabajadores no calificados, donde los índices de vulnerabilidad superan el promedio general.

Los segmentos más afectados

El informe identificó a los jóvenes de entre 18 y 29 años como el grupo etario con mayor privación, ya que el 70,7% reconoció el salteo de comidas. Las mujeres también registraron niveles de incidencia superiores a los varones. El análisis vinculó estos resultados con la brecha de ingresos existente, dado que el 86,7% de quienes ganan hasta $800.000 mensuales ajustó su dieta, frente al 63,5% de quienes perciben más de $2.000.000.

Respecto al gasto diario para alimentarse en el lugar de trabajo, el 80% de los empleados invirtió menos de $10.000. Un 36,1% destinó menos de $5.000 por jornada, mientras que el 22,6% de los asalariados directamente no ingirió alimentos durante su horario laboral para ahorrar dinero. Esta conducta de ajuste extremo se consolidó como una medida de supervivencia para sostener el resto de los gastos del hogar.

Demanda de beneficios laborales

La investigación subrayó la desigualdad en el acceso a beneficios sociales, los cuales se concentran mayoritariamente en grandes empresas. Ante la falta de comedores en los lugares de trabajo, el 80,4% de los encuestados manifestó la necesidad de contar con algún tipo de asistencia alimentaria por parte del empleador. Los especialistas advirtieron que la mala nutrición redunda en problemas de salud crónicos y en una disminución del bienestar laboral.

La reforma laboral reciente incorporó la posibilidad de que las empresas contraten comedores externos cercanos a los establecimientos. Esta normativa otorgó beneficios fiscales a los empleadores, quienes no pagarán aportes ni contribuciones sobre estos conceptos. El informe de la UCA concluyó que la alimentación laboral dejó de ser un beneficio secundario para convertirse en una dimensión central de la discusión salarial en el contexto económico actual.

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Redacción PeladoStream
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