Los Gramajo-Rodríguez tienen a todo el peronismo en vilo

07:30h

¿Hay ruptura política entre Fabián Gramajo y Daniela Rodríguez o es simplemente otro momento de tensión entre ambos que eventualmente encontrará su punto de retorno? Esta pregunta y su indescifrable respuesta es la que tiene a todo el peronismo en vilo.

Y no, no se trata simplemente del morbo por inmiscuirse en la intimidad de una familia que se consolidó en el poder de Chimbas.

El interés radica en una lectura pragmática (no podía ser de otro modo, tratándose del PJ). El peronismo no podría soñar con recuperar la provincia si implosiona Chimbas, uno de los dos activos fundamentales que tienen en el Gran San Juan. El otro es, lógicamente, Rawson.

Entonces la capacidad de Gramajo y Rodríguez para recomponer la relación política y mantener la unidad en el distrito hace rato dejó de ser una cuestión de chimberos. Es un asunto de escala provincial.

El conflicto tiene tantas aristas que todo intento de descripción quedará corto. A los efectos de esta columna, una simplificación brutal: la disputa inminente es por la candidatura a intendente en 2027.

Daniela está transitando su primer mandato y está habilitada para ir por la reelección. Pero Fabián sigue midiendo muy bien en el distrito y desde diciembre de 2023 está disponible para volver a la función pública.

Su mayor aspiración sería ir por la gobernación, pero es un dirigente de vasta experiencia y aprendió a medir los tiempos. Si el 2027 no fuera su turno de encabezar, volver a Chimbas sería una decisión natural.

En tal caso, Daniela debería acomodarse a la estrategia del líder fundador de ‘Chimbas te quiero’. ¿Estaría dispuesta a allanarse y declinar su legítima ambición?

Claramente, un renunciamiento de esa naturaleza merecería un pago político acorde. Difícilmente la conforme a la intendenta la idea de ir a la Legislatura como diputada departamental.

Por eso empezó a circular la especulación que la ubica como potencial compañera de fórmula del futuro candidato a gobernador que defina el peronismo.

Su aparición en esa fórmula sería una conquista para los chimberos. Ya no para Daniela en soledad, sino para Fabián también. Él quedaría en condiciones de volver a la intendencia y todos contentos.

¿Todos contentos?

Es muy pronto para saberlo. Las últimas declaraciones periodísticas de Rodríguez fueron inquietantes. Su vínculo político con Gramajo está resquebrajado. Pero, mucho cuidado con adelantar conclusiones. Nada estará roto hasta que esté roto.

La inclusión de Gramajo en el tercer lugar no expectante de la lista de diputados nacionales en 2025 obedeció al pragmatismo justicialista: para Cristian Andino significó garantizar el voto chimbero que de otro modo no hubiera estado.

La misma lógica operará en 2027, con mayor razón tratándose de una elección general. Si el peronismo arranca con hipótesis de derrota en el eje de Santa Lucía, Capital y Rivadavia, su única esperanza es compensar con Chimbas y Rawson (también Pocito).

El resto de los municipios importa también, por supuesto. Pero el volumen del Gran San Juan traza una tendencia que luego es muy difícil revertir con los padrones más pequeños del interior de la provincia.

Entonces, la hipótesis de división peronista en Chimbas sería dramática.

Tanto es así que en los últimos días otros dirigentes del PJ se atrevieron a opinar de los Gramajo-Rodríguez.

El intendente de Rawson, Carlos Munisaga, insinuó que Daniela podría ser candidata a vice (en entrevista con 0264 Noticias) y ella salió a cruzarlo de inmediato, pidiéndole que se abstenga de opinar de un distrito que no le corresponde.

Luego José Luis Gioja en Canal 13 le indicó a Gramajo que también para él corre ese clamor de renovación, para que en su departamento sepa abrir el espacio a otros. U otras. Más claro, imposible.

¿Qué hacen Munisaga y Gioja opinando de Chimbas? No es Chimbas. Es el futuro del peronismo.

PELADO STREAM

Daniel Tejada
hola@peladostream.com.ar
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