19 Jun 20:09h
Este viernes, en su columna habitual de Pelado Stream, la especialista en normas de calidad Celeste Williner abordó la importancia de la cohesión directiva como el motor principal para el desarrollo de organizaciones efectivas.
Williner explicó que el primer objetivo de cualquier institución debe ser lograr que sus líderes tengan una misma visión y objetivos comunes, evitando contradicciones que generen confusión en los niveles operativos.
Los tres pilares de la gestión estratégica
Una vez lograda la cohesión, la especialista señaló que existen tres puntos fundamentales que deben sostenerse en el tiempo para garantizar el éxito organizacional:
- Capacidad predictiva: Williner subrayó que «nada tiene que quedar al azar». Los líderes deben desarrollar la facultad de ver más allá de lo evidente, analizando si las decisiones tomadas hoy tendrán un impacto positivo o perjudicial a largo plazo, y estar preparados para reaccionar ante contingencias.
- Capacidad de delegar: Un liderazgo fuerte es aquel que distingue entre lo urgente y lo importante. Según la experta, delegar no solo libera al líder para ocuparse de lo estratégico, sino que genera autonomía en el grupo, permitiendo que el equipo funcione correctamente ante la ausencia del responsable.
- Capacidad de repetir procesos: Para evitar que las organizaciones cometan sistemáticamente los mismos errores, es imperativo contar con procedimientos escritos. Williner enfatizó que el conocimiento no debe residir únicamente en la persona (quien puede jubilarse o cambiar de empleo), sino quedar registrado y estandarizado en papel para poder ser revisado y ajustado periódicamente.
La diferencia competitiva
La especialista concluyó señalando que en el contexto actual, especialmente en sectores dinámicos como la minería, las empresas que logran estandarizar sus procedimientos y certificar normas de calidad son las que están marcando la diferencia. «Tener registro de lo bueno y de lo malo» es, según Williner, la clave para reducir el margen de error y potenciar la efectividad de cualquier organización.Williner explicó que el primer objetivo de cualquier institución debe ser lograr que sus líderes tengan una misma visión y objetivos comunes, evitando contradicciones que generen confusión en los niveles operativos.
Los tres pilares de la gestión estratégica
Una vez lograda la cohesión, la especialista señaló que existen tres puntos fundamentales que deben sostenerse en el tiempo para garantizar el éxito organizacional:
- Capacidad predictiva: Williner subrayó que «nada tiene que quedar al azar». Los líderes deben desarrollar la facultad de ver más allá de lo evidente, analizando si las decisiones tomadas hoy tendrán un impacto positivo o perjudicial a largo plazo, y estar preparados para reaccionar ante contingencias.
- Capacidad de delegar: Un liderazgo fuerte es aquel que distingue entre lo urgente y lo importante. Según la experta, delegar no solo libera al líder para ocuparse de lo estratégico, sino que genera autonomía en el grupo, permitiendo que el equipo funcione correctamente ante la ausencia del responsable.
- Capacidad de repetir procesos: Para evitar que las organizaciones cometan sistemáticamente los mismos errores, es imperativo contar con procedimientos escritos. Williner enfatizó que el conocimiento no debe residir únicamente en la persona (quien puede jubilarse o cambiar de empleo), sino quedar registrado y estandarizado en papel para poder ser revisado y ajustado periódicamente.
La diferencia competitiva
La especialista concluyó señalando que en el contexto actual, especialmente en sectores dinámicos como la minería, las empresas que logran estandarizar sus procedimientos y certificar normas de calidad son las que están marcando la diferencia. «Tener registro de lo bueno y de lo malo» es, según Williner, la clave para reducir el margen de error y potenciar la efectividad de cualquier organización.
PELADO STREAM
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