El indulto a Cristina ya es tema de campaña

09:51h

La viralidad que gana cualquier declaración relevante acerca de Cristina Fernández de Kirchner es la prueba irrefutable del lugar que sigue ocupando la exvicepresidenta en el espectro político. O, como ya se dijo en este espacio de opinión, el nudo que Ella representa en la trama del peronismo. Y en la trama de la Argentina.

Es mucho más que pasado. Tiene una cuota relevante en el presente, ya sea por adhesión o por rechazo. Pero lo más importante de todo es que, aún en prisión domiciliaria, sigue proyectando poder a futuro.

Cuidado con hacer lecturas simplistas: no se trata de pensarla candidata. Hay que imaginarla como una actora influyente para señalar o vetar los nombres del 2027.

Por eso sigue muy presente en los discursos de los actores centrales de la política nacional. En este contexto, los sanjuaninos no podrían ser ajenos. No lo son. Para libertarios y orreguistas, Cristina es un recordatorio imprescindible para solidificar el voto antiK. Para los peronistas, es una divisoria de aguas.

«CFK no es una presa política, es una presa condenada por corrupción», dijo el exgobernador Jorge Alberto Escobar este jueves en Pelado Stream y calificó como una «bofetada a la Justicia» hacer planes de ganar la elección en 2027 para firmar el indulto que la deje en libertad.

Fue una respuesta directa al planteo de José Luis Gioja aquí también, en Pelado Stream, una semana antes. El exgobernador dijo que hay que «usar las herramientas da la democracia para reparar esa injusticia» y habló específicamente de utilizar el indulto.

En el medio, Sergio Uñac habló con Luis Novaresio en A24 y sí, también le preguntaron sobre Ella. «Cristina está injustamente hoy condenada», sostuvo el senador y aspirante a candidato presidencial.

Podría decirse que, de los tres exgobernadores, Escobar es el menos influyente porque lleva décadas alejado del poder. Sin embargo, su clip en las redes de Pelado Stream generó una ola de reacciones. Muchas en contra, algunas a favor.

Entre las reacciones coincidentes con Escobar hubo algunas procedentes del justicialismo que hace tiempo viene empujando por una renovación, una vuelta de página. Son los que entienden que a Cristina le deben mucho, pero Cristina se convirtió en un ancla electoral: tiene un caudal propio muy duro, pero un techo igualmente duro también.

A diferencia de Escobar, menemista hasta la actualidad, Gioja y Uñac no podrían desconocer a Cristina. Los dos son conscientes de que la exvicepresidenta ocupa un lugar destacado en la estructura interna del peronismo y, valga la reiteración, conserva su poder de veto intacto.

Ese sigue siendo su activo central. Por eso duele tanto en el sector de Axel Kicillof cada ataque de La Cámpora.

Aunque digan que Máximo nunca será Cristina -y lo dicen mucho-, siempre será su hijo. Es difícil pensar a alguien más cercano.

Esta semana pasó por San Juan la nieta recuperada Victoria Montenegro, para presentar su libro autobiográfico pero también para afianzar lazos con el axelismo de San Juan. Vino a dejar un mensaje: pase lo que pase, le guste o no a Máximo y La Cámpora, Axel no se baja.

En rigor, Kicillof todavía no lanzó su candidatura presidencial. Pero su maquinaria está en funcionamiento hace rato bajo el sello del Movimiento Derecho al Futuro (MDF). En frente está y estará La Cámpora. Según el propio Máximo, la primera opción sigue siendo Cristina candidata. Está impedida por la Justicia, pero la sola mención habilita la idea de una competencia interna.

Ni Gioja ni Uñac se pondrían en contra de Ella. Sin embargo hay matices entre uno y otro, como no podía ser de otra manera. Se superponen las internas, la nacional y la provincial. Gioja ya se decidió por Kicillof frente a Uñac, pero Uñac podría entrar en el esquema de Cristina. Un esquema que solo conoce Cristina, mientras el resto sigue especulando.

La desorientación es total.

Mientras tanto, Javier Milei se empodera. A pesar del escándalo de Manuel Adorni, esta semana demostró que tiene herramientas activas en el Congreso para desactivar lo que parecía una moción de censura cantada. La división de unos es la fortaleza del otro.

Y ese es el otro fantasma que sobrevuela la interna peronista: el axelismo acusa sottovoce a los camporistas de especular con una derrota en 2027 para recién volver al poder en 2031. Todo sea con tal de conservar el liderazgo opositor y no cederlo a Kicillof. Es una acusación incomprobable por ahora. Pero llegó hasta San Juan, esta semana.

PELADO STREAM

Daniel Tejada
hola@peladostream.com.ar
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