De todas las dudas orreguistas, una ya se convirtió en certeza

08:58h

‘Sin duda alguna se va a polarizar’, dijo la diputada orreguista/martinista Maru Lascano este miércoles en Pelado Stream. Se refirió al escenario electoral nacional para el año próximo. No es una librepensadora, cada palabra suya está perfectamente alineada con la óptica del oficialismo que se jugará la continuidad en 2027.

En un mar de incertidumbres, aparentemente el orreguismo tiene al menos una certeza: esto es Argentina y la disputa será entre dos. El que apueste por la ‘avenida del medio’ terminará extraviado. Le pasó a Sergio Massa en 2015 y diez años después a los gobernadores que intentaron romper los extremos con Provincias Unidas. También les fue pésimo.

En ese contexto catastrófico para los gobernadores que intentaron zafar de la dicotomía entre libertarios y kirchneristas, Lascano destacó que Marcelo Orrego, con Fabián Martín como cabeza de lista, le ganó a La Libertad Avanza en San Juan.

Sí, primero quedó el peronismo. Pero el dato de que el orreguismo haya superado a los libertarios en 2025 adquiere mucho valor en el contexto del armado para el 2027.

Si la ola violeta le hubiera pasado por encima a Orrego en las legislativas del año pasado, posiblemente Karina Milei y sus escuderos no tendrían ninguna necesidad de tantear un entendimiento con el gobernador sanjuanino. Pero la tienen.

El ascenso de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete está alineada con esta decisión política de suavizar viejas rispideces con los gobernadores.

Hay dos capas superpuestas. Una es la urgente. Implica reunir apoyos parlamentarios para, por ejemplo, suprimir las PASO.

La otra capa es la de mediano plazo, que incluye apoyo electoral para la reelección de Javier Milei y, fundamentalmente, garantías de gobernabilidad para los siguientes cuatro años.

Lascano reconoció un diagnóstico que se puede apreciar muy claramente desde afuera. El escenario nacional no admitirá medias tintas. El orreguismo tendrá que optar.

En el gobierno provincial nadie está enamorado del modelo de la motosierra, pero menos podrían arrimarse al otro lado de la grieta. Llegaron al poder en 2023 con la bandera antiK. El momento histórico los pone a ambos, orreguistas y libertarios, en situación de entenderse como sea.

El precio de no acordar puede ser muy elevado para ambos. Hay que analizarlo desde uno y otro lado.

Primero, desde la Casa Rosada. Aunque la reelección de Milei -como la de cualquier presidente- se resolverá en los principales distritos electorales del país, las jurisdicciones menores como San Juan terminan inclinando la balanza cuando la competencia es muy pareja.

Todo indica que así de ajustada será la definición de octubre del año que viene. Milei necesita juntar todo lo que pueda, necesita cada voto para imponerse en primera vuelta. Pasar al balotaje sería sellar su derrota, de acuerdo a los pronósticos de las consultoras.

Desde lo provincial, el acuerdo con Milei implicaría para Orrego evitarse un competidor por la gobernación que lleve el signo libertario y le quite votos. Esa división terminaría favoreciendo al peronismo, como pasó en 2025.

Cuando Lascano dijo que ‘sin duda alguna se va a polarizar’, habló solamente de lo nacional. Evitó usar la misma definición para lo provincial. Pero todo quedó implícito.

Los climas nacionales terminan permeando en San Juan. Si el escenario se polariza en Buenos Aires, aquí sería inútil fantasear con una realidad paralela.

Por supuesto siempre será importante la gestión de gobierno. Orrego pondrá en valor lo hecho desde que asumió. Pero la construcción del voto es un poco más compleja y los encuadres políticos tienen relevancia también. Sobre todo en los sectores ideologizados. No son mayoritarios, pero son muy intensos.

De todas las dudas orreguistas, una ya se convirtió en certeza. El acuerdo con Milei, aunque sea mínimamente un pacto de no agresión, es imperativo.

PELADO STREAM

Daniel Tejada
hola@peladostream.com.ar
Sin comentarios

Comentar