¿Y si el referente nacional de Orrego todavía no apareció?

09:08h

En una charla reservada, una alta fuente del oficialismo orreguista reflexionó delante de este periodista acerca de las dificultades políticas que enfrenta el gobierno.

La carencia de una figura nacional que le sirva de referencia le pone un corsé: es con Javier Milei o con nadie.

El 2025 dejó un amargo aprendizaje al respecto. La apuesta por provincializar no garantiza el primer lugar en un país donde la polarización llega desde Buenos Aires y se lleva puesto a cualquiera que intente diferenciarse. La moderación no rinde frente a los extremos: libertarios de un lado y kirchneristas del otro.

Marcelo Orrego decidió jugar con los tiempos. Sería apresurado buscar un acuerdo con La Libertad Avanza a través de El Jefe, Karina Milei. Aunque esa vía está abierta, en las últimas horas se abrió otra alternativa.

En una entrevista con Cadena 3 de Rosario, el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, dijo que el año que viene podrían conformar nuevamente un frente de centro, equidistante de los libertarios y del kirchnerismo, del que podría formar parte Mauricio Macri si quisiera.

De acuerdo a la lectura de Pullaro, el kirchnerismo no va a superar los 20 puntos y Milei podría estancarse entre los 30 y los 35 puntos. La matemática más simple indica que quedan entre 45 y 50 puntos disponibles para que emerja una tercera fuerza que ofrezca un plan de reactivación y desarrollo productivo.

La declaración de Pullaro sonó muy parecida al fallido experimento de Provincias Unidas, que el año pasado tuvo una performance electoral penosa. Perdieron los gobernadores en sus propios distritos. Le pasó a Pullaro, como también a Martín Llaryora, en Córdoba, por citar dos ejemplos bien visibles.

Orrego zafó de quedar entrampado en ese armado centrista y, aunque su candidato no ganó en San Juan, al menos quedó segundo a pocos puntos del justicialista Cristian Andino y por encima del libertario Abel Chiconi. En San Juan se consolidó el escenario de tercios, mientras en el resto del país la división fue en dos.

Pero quedar segundo, para Orrego, no será opción en 2027. Solo hay una gobernación. Será a matar o morir. Entonces habrá que calcular muy meticulosamente la estrategia. El manual sanjuanino indica que habrá que tener una referencia nacional.

Entonces hay que preguntarse si, a la luz de las recientes declaraciones de Pullaro, el referente de Orrego todavía no apareció.

En el fondo, aunque el orreguismo acompañó buena parte de las medidas impulsadas por La Libertad Avanza en el Congreso, persiste un cúmulo de diferencias que tornan el acuerdo, cuanto menos, incómodo.

No es una cuestión de modales solamente. A Producción y Trabajo, como a la mayoría del ex Juntos por el Cambio, les cuesta digerir la catarata de exabruptos del presidente como los que dijo en la apertura de sesiones el 1 de marzo en el Congreso Nacional.

No es una cuestión de modales solamente, valga la reiteración. Hay también un divorcio en cuanto al rol del Estado, la obra pública, los programas de fomento a la producción y al empleo. Cada vez que puede, Orrego vuelve a hablar de justicia social y de Estado presente. Todas malas palabras según Milei.

Pero si el 2027 se resolverá entre blanco y negro, River y Boca, el gobernador no tendrá más remedio que alinearse con la Casa Rosada. Con el PJ, jamás. Salvo que todavía no haya despuntado en el horizonte esa tercera opción, todavía invisible.

El calendario entró en cuenta regresiva. El sitio especializado La Política Online publicó este martes que el gobierno nacional evalúa adelantar las elecciones presidenciales de octubre a mayo del año que viene, porque estima que entonces habrá un repunte económico para la micro y eso jugaría a su favor en las urnas.

Hace tiempo viene sonando ese rumor. En tal caso, queda apenas un año por delante. Llegó el momento de trazar escenarios y esperar que se acomoden las fichas.

PELADO STREAM

Daniel Tejada
hola@peladostream.com.ar
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