Peronismo y orreguismo orbitan alrededor de la suerte de Milei

09:20h

Javier Milei le está dando motivos de entusiasmo al peronismo por estas horas. Cuando escala nuevamente la bomba $Libra y la inflación sigue mostrando resistencia a bajar, pese a que demoraron la nueva ecuación en el INDEC, el crédito social se resquebraja. De todos modos, mucho cuidado con anticipar escenarios.

Ya se entusiasmó el peronismo en 2025 cuando parecía que Milei estaba condenado a la derrota más estrepitosa, después de haber caído por 13 puntos en las elecciones legislativas bonaerense el 7 de septiembre. Un mes y pico más tarde, arrasó en las urnas y dio vuelta el reparto de fuerzas en el Congreso Nacional.

De todos modos, el peronismo está forzado a construir un escenario de victoria para empezar a unir la diáspora. A eso obedeció la visita reciente de Miguel Pichetto a Cristina Kirchner en su prisión domiciliaria. Y a eso también obedeció un idéntico encuentro, no divulgado hasta ahora, entre Pichetto y Sergio Uñac.

Sí, la charla entre el diputado nacional rionegrino -ex compañero de fórmula de Mauricio Macri en 2019- y el senador sanjuanino fue confirmada a este periodista por una fuente calificada.

¿Qué significó esa cumbre? Lo dicho más arriba: el peronismo está forzado a reconstruir una unidad forzosa detrás de la hipótesis del derrumbe de Milei. La reelección presidencial el año próximo no es segura. Como dice el refrán: a Seguro se lo llevaron preso. Nadie haga comparaciones, por favor. Es solo un dicho popular.

El peronismo está sobreactuando el entusiasmo y es comprensible. Es parte de la estrategia de reconstrucción. Puede ser cuestión de tiempo, demorar más o menos, pero en algún momento, sea en 2027 o en 2031 o más adelante, llegará la hora del regreso al poder. ¿Por qué jugar para atrás si, como en 2019, se puede dar vuelta la taba nuevamente?

Entonces sobreactúan certeza. Dicen: el modelo no da para más, Milei pierde en un ballotage contra cualquiera, menos contra Cristina Kirchner o contra Axel Kicillof. Tachar dos nombres de arranque será motivo de ofensa para los dogmáticos. Tendrán que resolverlo ellos nomás.

A Marcelo Orrego tampoco le resultan indiferentes estas especulaciones. En 2025 su apuesta por provincializar la campaña y jugar con lista propia lo dejó a mitad de camino. Sacó más votos que La Libertad Avanza pero le cedió el primer puesto al peronista Cristian Andino, quien ganó con solo 34 puntos. Si el comicio hubiera sido para gobernador, el PJ hubiese vuelto al poder de una. Así de sencillo. Así de riesgoso para el oficialismo.

Rápidamente el arco orreguista salió a pedir un acercamiento con los libertarios de manera urgente. El gobernador acercó posiciones y la Casa Rosada también abrió los brazos. Pero de ahí a dar por cerrado un acuerdo electoral para 2027 falta un montón.

El gobernador demorará hasta última hora la toma de una decisión. Mientras tanto, seguirá navegando en el mar de dificultades: según el informe publicado este lunes, la provincia perdió 700 millones de pesos en recursos federales entre 2024 y 2026, en comparación con 2023. Todo por obra de la motosierra.

Pero Orrego no tiene mucho margen. Si debe alinearse con alguien a nivel nacional, debe ser Milei. No hay más. Juntos por el Cambio se extinguió. Y Provincias Unidas debutó con un fracaso estrepitoso.

Las opciones para el gobernador, a esta altura, son dos: buscar cobijo en La Libertad Avanza, pagando el costo político que ello implique, o intentar nuevamente una vía autónoma, provincial. En ambos casos habrá riesgos.

Peronismo por un lado, orreguismo por el otro, orbitan alrededor de la suerte de Milei.

Detrás de las certezas fingidas, hay un consenso en la política sanjuanina: lo que hoy es, mañana posiblemente no lo sea. Por lo tanto, mucho cuidado con anticipar diagnósticos. Nadie está derrotado y nadie ha ganado nada hasta que llegue el momento de la elección.

PELADO STREAM

Daniel Tejada
hola@peladostream.com.ar
Sin comentarios

Comentar