15 Jul 09:13h
La elección del 26 de octubre, para el peronismo en general pero para el peronismo sanjuanino en particular, será mucho más que la oportunidad de retener por lo menos una banca de las dos que pondrá en juego en la Cámara Baja del Congreso.
Será, fundamentalmente, un test para saber dónde están parados frente a la consideración popular. Pero también será un veredicto inapelable para tomar algunas decisiones pisadas.
‘Habrá que barajar y dar de nuevo’, dijo este lunes en Pelado Stream el sindicalista veterano Eduardo Cabello, tan cercano a Sergio Uñac como alejado del kirchnerismo.
¿Qué quiso decir? Lo que vienen pensando muchos en voz baja: según como les vaya, este 2025 debería ser una bisagra para redefinir de verdad las jerarquías del peronismo.
Hubo una renovación en lo formal, con la salida de Uñac de la conducción del Partido Justicialista y la conformación de la nueva mesa, integrada por Juan Carlos Quiroga Moyano, Graciela Seva y Fabián Aballay.
Sin embargo, nadie puede dar por cierto que Uñac se hizo a un lado. Mucho de lo que sucede y lo que sucederá en ocasión de estas elecciones pasará por su decisión y por los acuerdos que logre cerrar con José Luis Gioja.
La nueva conducción partidaria terminaría validando ese pacto uñaquista-giojista. Formas diferentes para una metodología tradicional. La misma que, con matices, se implementó hasta 2023.
La expectativa de toda una generación de dirigentes es que estas urnas de octubre sirvan para dar vuelta la página y que emerjan nuevos interlocutores. Algunos se entusiasman con Cristian Andino, más por su rendimiento en encuestas que por su historial justicialista por supuesto.
Otros están más cerca de Fabián Gramajo, por su vocación militante no exenta de algunos roces internos. Nunca pidió permiso para abrir su propio espacio.
En este tándem se encuentra también Carlos Munisaga. Abiertamente el intendente de Rawson dijo en abril en Pelado Stream que tanto para Uñac como para Gioja se cerró una etapa. Es ciclo cumplido, en sus propios términos.
Detrás de Munisaga está Mauricio Ibarra. Pero el intendente de Rawson no tiene intención de seguir siendo el protegido de nadie, sino de empezar a jugar en nombre propio. Tiene la enorme oportunidad de mostrar resultados en el departamento poblacionalmente más grande de la provincia.
Vale preguntarse: ¿quién será el jefe de la oposición a Marcelo Orrego de aquí en adelante? Hoy no es muy clara la respuesta.
Tal vez lo sea Uñac, porque buena parte de los diputados provinciales, los tres nacionales del PJ y un lote de intendentes lo siguen escuchando. ¿Cuánto tiempo más será el senador y ex gobernador la potencial contrafigura de Orrego?
En su entorno más cercano todavía se ilusionan con un regreso triunfal en 2027. Uñac abraza la esperanza de volver por aclamación. Hoy ese horizonte es tan lejano como borroso.
El peronismo tendrá que darse esa discusión, que hoy suena prematura. Sin embargo, ya resuena en las mesas de café. En mayor o menor medida, todos los sectores están midiendo las alternativas para 2027.
El armado de esta lista de legisladores nacionales para octubre será, indiscutiblemente, la línea de largada.
- Primero, porque habrá decisores y serán los mismos que vienen mandando en los últimos 20 años.
- Segundo, porque los nombres elegidos serán puestos a prueba en una posta difícil. Dependiendo de cómo les vaya, tendrán un futuro promisorio o un futuro marchito.
- Tercero, porque está en disputa el liderazgo opositor a Orrego. Así como Gioja lo tuvo a Roberto Basualdo y Uñac lo tuvo a Basualdo primero y a Orrego después, hoy ese tablero se invirtió. Le toca al peronismo reconfigurarse.
Ese reordenamiento no será solo en los papeles, sino en el territorio. Y será mirando para adelante, no para atrás.
PELADO STREAM
Sin comentarios