Lo dice el INDEC: Cae la actividad económica y crece la pobreza

07:15h

Los últimos dos informes técnicos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) confirmaron un panorama socioeconómico complejo para la Argentina: durante julio de 2026 la actividad económica sufrió un fuerte retroceso debido a la contracción del comercio y la industria, mientras que el primer semestre de 2026 cerró con un incremento de la pobreza, en un contexto donde los salarios familiares no lograron equiparar la suba de la canasta básica

Un motor económico en desaceleración

En julio de 2026, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró una caída del 1,4% en la comparación interanual y un descenso desestacionalizado del 2,9% respecto de junio.

El comportamiento por rubros mostró dos realidades contrapuestas. Por un lado, ocho de los quince sectores relevados tuvieron bajas en su nivel de actividad. Las contracciones más severas se localizaron en el Comercio mayorista, minorista y reparaciones (-5,1% i.a.) y en la Industria manufacturera (-4,6% i.a.), dos pilares fundamentales para el empleo urbano que restaron en conjunto 1,3 puntos porcentuales a la variación general. A este freno se sumaron la Construcción (-3,3% i.a.) y la Intermediación financiera (-3,0% i.a.).

La menor dinámica en las fábricas y comercios redujo la demanda interna, un fenómeno que se entrelazó de forma directa con la pérdida de capacidad de compra de las familias.

A contramano del deterioro industrial y comercial, el sector extractivo primario evitó un desplome mayor del indicador global.

En este terreno, cabe destacar el rol protagónico de la Explotación de minas y canteras (minería), actividad que anotó un incremento interanual del 8,4% en julio de 2026 y aportó 0,35 puntos porcentuales de incidencia positiva al EMAE.

La minería se consolidó como el segundo sector más dinámico del país, solo por detrás de la Pesca (+424,5% i.a.). El avance en la extracción de minerales e hidrocarburos aseguró el ingreso de divisas y sostuvo el empleo calificado en las provincias cordilleranas, lo cual amortiguó el golpe de la recesión en las economías regionales.

El impacto en el bolsillo: la pobreza escaló al 32,3%

El enfriamiento de la actividad productiva coincidió con un deterioro en las condiciones de vida de la población. Durante el primer semestre de 2026, la pobreza alcanzó al 32,3% de las personas (9,7 millones de individuos) y al 24,4% de los hogares en los 31 aglomerados urbanos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH).

Frente al segundo semestre de 2025, la tasa de pobreza sufrió un salto de 4,1 puntos porcentuales en personas y de 3,4 p.p. en hogares.

La causa directa de este ascenso derivó del descalce entre los ingresos y el costo de vida: el Ingreso Total Familiar (ITF) per cápita creció un 11,5%, mientras que la Canasta Básica Total (CBT) se encareció un 19,6% y la Canasta Básica Alimentaria (CBA) subió un 21,4%. El precio de los alimentos y servicios esenciales avanzó por encima de las remuneraciones.

Como consecuencia, los hogares pobres promediaron un ingreso de $922.755, suma distante de la canasta básica promedio de $1.440.395, lo cual dejó una brecha de pobreza del 35,9%. A su vez, la indigencia afectó al 7,5% de la población (2,2 millones de personas), con un alza de 1,2 puntos porcentuales. En tanto, la infancia volvió a reflejar la mayor fragilidad: el 44,5% de los niños de 0 a 14 años reside en hogares pobres.

Cuyo en la radiografía regional: la singularidad de San Juan

El mapa territorial exhibió disparidades marcadas. El Noreste (NEA) anotó el nivel de pobreza más alto del país con un 41,5%, mientras que la región de Cuyo se ubicó en un 36,7% de pobreza en personas y un 27,3% en hogares.

Al examinar el territorio cuyano, el aglomerado del Gran San Juan presentó una tasa de pobreza del 36,8% en personas (207 mil habitantes) y del 27,4% en hogares (46 mil hogares), valores alineados con la media regional y con Gran Mendoza (36,9%).

Sin embargo, San Juan logró una performance sobresaliente en el indicador de indigencia. El Gran San Juan registró un 1,6% de indigencia en personas (apenas 9 mil individuos) y un 1,4% en hogares.

Este registro situó a San Juan sustancialmente por debajo del promedio nacional (7,5%), de la media de Cuyo (5,0%) y de centros urbanos vecinos como el Gran Mendoza (7,3% de indigencia). El impulso de la actividad minera local y el acceso a alimentos básicos en la provincia contribuyeron a contener la indigencia extrema, aun en un contexto nacional adverso.

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Redacción PeladoStream
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