23 Abr 14:13h
El periodista Francisco Flores, egresado de la Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica (ENERC), advirtió sobre un fenómeno de “achatamiento” en la estética del cine contemporáneo durante su reciente columna en el programa «Pelado Stream».
Francisco señaló que las producciones actuales están perdiendo su identidad visual, transformándose en imágenes planas y monótonas que se asemejan más a publicidades o videos de YouTube que al arte cinematográfico tradicional.
La crítica surge tras la reacción del público a tráileres de estrenos recientes y próximos, como «El Diablo viste a la moda 2», «Wicked» y el remake de «La Sirenita». Según el especialista, estas películas presentan una imagen «grisácea», carente de sombras y con una iluminación excesiva que resulta aburrida para el espectador,.
El periodista atribuye este cambio no solo a la transición del fílmico al digital, sino a una «filosofía industrial» que prioriza la eficiencia y las fórmulas seguras sobre la experimentación artística.
En términos técnicos, el paso del celuloide al digital ha eliminado la textura y el grano característicos que daban «impronta» a la imagen. Aunque la tecnología digital actual posee un mayor rango dinámico —permitiendo ver detalles tanto en luces intensas como en sombras—, esto ha llevado paradójicamente a un uso de luces LED más suaves y difusas que eliminan el contraste.
«Al día de hoy es como que bueno, va a haber un oscuro, pero lo oscuro va a estar más o menos igual que lo claro», explicó Francisco, comparando esta falta de contraste con obras maestras como «El Padrino», cuyo sello era el claroscuro permanente.
Otro factor determinante en esta estandarización es la multiplataforma. Actualmente, las películas se iluminan y colorean pensando en que deben verse «bien» en dispositivos tan variados como celulares, notebooks y televisores, no solo en la pantalla grande. Esto limita la libertad creativa, ya que colores intensos (como los rojos de Almodóvar) o sombras profundas podrían percibirse como «fallas» en pantallas no calibradas, empujando a los directores a optar por una colorimetría estándar y plana,.
Finalmente, Francisco lamentó que esta tendencia haya permeado incluso en el cine independiente. A pesar de no tener las presiones presupuestarias de los grandes estudios de Hollywood, muchos realizadores nuevos —incluidos egresados de escuelas de cine como la ENERC— tienden a evitar el riesgo visual por miedo a no seguir las fórmulas que «funcionan». El resultado es una pérdida generalizada de la «firma de autor» en favor de una producción rápida y visualmente inofensiva.
PELADO STREAM
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