04 Feb 08:18h
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, rechazó formalmente el ofrecimiento de Máximo Kirchner para presidir el Partido Justicialista bonaerense.
La decisión se conoció a pocos días del cierre de listas del 8 de febrero, en un contexto de máxima tensión entre la gobernación y La Cámpora. El sector del mandatario provincial, nucleado en el Movimiento Derecho al Futuro, impulsó en su lugar la candidatura de la vicegobernadora Verónica Magario para disputar el control de la estructura partidaria.
El conflicto por la agenda de Cristina Kirchner
La negativa de Kicillof se fundamenta en su intención de mantener autonomía política de cara a 2027. El entorno de Máximo Kirchner exigió que la nueva conducción priorizara el reclamo por la libertad de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien cumple prisión domiciliaria.
Al no aceptar estas condiciones, el gobernador marcó una distancia estratégica con el kirchnerismo duro para evitar que su gestión provincial quede supeditada a las directivas de la agrupación liderada por el diputado nacional.
Búsqueda de un PJ alineado al Ejecutivo
Desde el kicillofismo sostuvieron que la presidencia del partido debe responder directamente a las necesidades del gobierno provincial. La postulación de Magario busca garantizar que el PJ sea una herramienta de apoyo a la gestión de Kicillof y no un foco de conflicto interno.
Las negociaciones continúan a contrarreloj para intentar alcanzar una lista de unidad antes del sábado, aunque las posiciones entre ambos sectores se mantienen alejadas.
PELADO STREAM
Sin comentarios