La lección del Cerro Hermitte: ¿Vos también podés perder tu hogar?

11:36h

La doctora Laura Perucca, investigadora del Conicet y directora del Instituto de Geología de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), analizó este viernes en Pelado Stream las causas detrás del colapso del Cerro Hermitte en Chubut. Durante el diálogo con el periodista Daniel Tejada, la especialista advirtió que lo ocurrido en la Patagonia es un recordatorio de que los procesos geológicos son inevitables cuando se ignora la naturaleza del suelo.

«Lo que ocurrió en el pasado va a ocurrir en el futuro», sentenció Perucca, destacando que el crecimiento poblacional desmedido, impulsado por la industria petrolera, llevó a construir en zonas que ya se sabían inestables desde hace más de un siglo.

Arcillas, agua y el factor «despertador»

La geóloga detalló que el Cerro Hermitte está compuesto por materiales denominados esmectitas, arcillas que poseen la propiedad de expandirse con el agua y contraerse al secarse. Este proceso de «expansión y contracción permanente» actúa como un factor condicionante. «Las arcillas actúan como un lubricante abajo, que hace que se deslice, como si fuese una pista de hielo. Todo lo que está arriba de ese hielo se resbala», explicó gráficamente.

Perucca subrayó que, si bien el deslizamiento puede estar «dormido», factores desencadenantes como una lluvia intensa, una nevada o un sismo pueden «gatillarlo». Además, sumó el impacto de la actividad humana: «Está el factor antrópico… se rompe un caño de agua o se fisura un caño de cloaca por la propia reptación del terreno y eso infiltra agua que acelera el proceso».

El riesgo en San Juan: Barro y caída de rocas

Al ser consultada sobre la realidad local, la directora del Instituto de Geología fue tajante al señalar que, aunque San Juan no posee la misma formación de arcillas que Comodoro Rivadavia, enfrenta peligros propios de su geografía árida y montañosa. «En San Juan el mayor problema son nuestras lluvias torrenciales en verano que generan flujos de detritos, es decir, flujos de barro y rocas», afirmó.

La especialista recordó que muchas rutas provinciales, como el camino a Calingasta o la Ruta 150, se ven interrumpidas sistemáticamente porque atraviesan «abanicos aluviales» o zonas de avalanchas. «Una cosa es que se corte una ruta y otra cosa es tener edificación urbana en ese punto», advirtió, haciendo hincapié en que se debe respetar la geomorfología y los intervalos de recurrencia de las crecientes, que pueden ser de décadas o siglos, pero que inevitablemente regresarán a su cauce.

Un triángulo necesario: Geólogos, ingenieros y políticos

Hacia el cierre de la entrevista, Perucca reflexionó sobre la importancia de la prevención y el monitoreo mediante tecnologías modernas como imágenes satelitales y sensores GPS que detectan variaciones milimétricas en el terreno. Sin embargo, lamentó que muchas veces la solución llega cuando ya es tarde y la única opción es la evacuación definitiva.

«La naturaleza puede más siempre. El geólogo avisa, el ingeniero toma las precauciones edilicias y el político toma las otras decisiones. A veces a los geólogos no nos creen», concluyó la investigadora, instando a las autoridades y a la población a utilizar herramientas como Google Earth para observar cómo ha cambiado el terreno a lo largo de los años y entender que, en la historia de la Tierra, «la humanidad es un suspiro».

PELADO STREAM

Redacción PeladoStream
redaccion@peladostream.com.ar
Sin comentarios

Comentar