La encrucijada no es de Martín, sino de Orrego

08:59h

Unas tres semanas tiene por delante Marcelo Orrego para tomar una decisión tan jugada como la que tomó cuando puso a Fabián Martín como cabeza de lista de diputados nacionales. Ahora la encrucijada es del gobernador, no del vice.

Ya sea que Martín se vaya al Congreso o se quede en la Legislatura, en ambas direcciones habrá una reacción en cadena.

Tal vez el mayor costo sea dejarlo ir a Martín, teniendo en cuenta que hoy es el gran arquitecto de los acuerdos en la Legislatura, donde el orreguismo tiene apenas 12 votos propios y todos los demás, para alcanzar la mayoría y derrotar al peronismo en los temas más sensibles, son prestados.

¿Quién está en condiciones de reemplazar a Martín en ese rol estratégico de negociar los acuerdos políticos más finos? Hoy el vicepresidente primero, es decir el sucesor inmediato del vice, es el macrista Enzo Cornejo. Es un dirigente de confianza de Orrego, pero no pertenece a Producción y Trabajo.

Esa sangre impura -entiéndase la metáfora, por favor- abre el abanico de posibilidades para que asomen otros con aspiraciones. Por ejemplo, el presidente del Partido Bloquista, Luis Rueda.

Aquí en Pelado Stream, Rueda se hizo cargo de las especulaciones que lo pusieron como candidato a esa vicepresidencia primera de la Cámara de Diputados en 2026. Dijo que sería un honor. Y dejó una aclaración bien visible, por las dudas: sea quien fuere el favorito de Orrego, tendrán que conversarlo bastante.

Los cuatro votos bloquistas siempre serán esenciales para alcanzar la mayoría. La alianza electoral con Orrego incluye este tipo de respaldos a futuro.

La partida de Martín podría exponer al orreguismo a cierta debilidad frente al siempre amenazante peronismo uñaquista. La partida de Martín implicará empoderar a algún otro referente que tenga la espalda suficiente para pilotear esta segunda mitad de mandato, justo cuando empezará a calentarse el clima rumbo a 2027.

La presencia de Martín este fin de semana en la Fiesta de la Tradición, en ese anfiteatro repleto con unas 25.000 personas, reveló otra arista no menor: quien tome su lugar gozará de una alta exposición, que de ninguna otra manera tendría. Para cualquier dirigente con vocación de poder, será un regalo del cielo.

Por lo tanto, si Orrego decide que Martín vaya al Congreso, inmediatamente tendrá que empoderar a un tercero. Ese movimiento, más temprano que tarde, tendrá consecuencias. El reemplazante será un virtual vicegobernador. Su ascenso jerárquico será indiscutido.

Todo esto se evitaría si Orrego decide que Martín se quede en San Juan. Pero en esa hipótesis, también habrá una reacción en cadena. La primera es que Martín quedará en una posición incómoda: tendrá que desdecirse luego de repetir infinitas veces que la suya no era una candidatura testimonial.

Pero ya pasó en Buenos Aires, con Manuel Adorni y con Diego Santilli. En política, más que nunca, vale el refrán de ‘el hombre y sus circunstancias’.

Martín podría entonces apelar a las circunstancias. Al interés mayor. Algo de eso sugirió su ‘hermano menor’ de la política, el intendente de Rivadavia, Sergio Miodowsky, en Pelado Stream.

Miodowsky dijo que Martín hará lo mejor para San Juan y para el proyecto del gobernador. ¿O sea? Decide Orrego.

Ahora bien, si Martín no asumiera su banca en el Congreso, se abrirá otro debate, de carácter jurídico. La opción ideal del orreguismo sería que jure en su lugar la candidata que lo seguía en la lista, la ministra de Gobierno Laura Palma.

Pero hay un problema de género de por medio. La ley 27.412 y el decreto reglamentario 171/2019, indican que se debe respetar el género del candidato a reemplazar. En este caso, varón por varón. ¿Quién es el varón que le sigue a Palma? El bloquista Federico Rizo.

Bloquistas por todos lados, ¿verdad?

La Cámara Nacional Electoral acaba de imponer este criterio, por ejemplo, cuando definió que el reemplazante de José Luis Espert era Diego Santilli y no Karen Reichardt. Género por género.

Y es cierto que existe una controversia jurídica acerca del espíritu de la ley de paridad de género, que habilitaría a que Palma asuma de todos modos.

Pero difícilmente Orrego ponga en manos de un juez federal este enredo. La mejor salida siempre será política. Entonces, habrá que dialogar con el bloquismo, como dijo Rueda.

Tal vez Rizo pueda desistir de la banca nacional que le tocaría si Martín se quedara en la Legislatura. En tal caso, podrá ir al Congreso el orreguista Carlos Jaime, un paladar negro miembro de Producción y Trabajo desde siempre.

Por supuesto el bloquismo querrá alguna compensación política. Nada es gratis en esta vida.

PELADO STREAM

Daniel Tejada
hola@peladostream.com.ar
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