‘Escuchabilizar’: La experiencia de conectar con los sonidos del entorno

09:27h

Más allá de la música o las conversaciones, existe un universo sonoro que nos rodea a diario y que, a menudo, pasa desapercibido. Sin embargo, para la profesora de Música Laura Villagra, integrante del Centro de Experimentación Sonoro (CES), prestar atención a esos ruidos y sonidos de nuestro entorno es una forma de «escuchabilizar» el mundo, una práctica que busca generar una percepción más consciente, plural y empática. En una entrevista con Pelado Stream, Villagra profundizó en esta fascinante propuesta.


Escuchar más allá de lo obvio

El concepto de «escuchabilizar», una fusión entre escuchar y visibilizar, es el pilar del trabajo del CES. «Entendemos que la percepción de nosotros y del mundo se crea en base a todos los sentidos y muchas veces estamos más condicionados por la vista», explicó Villagra. La misión del CES es expandir esa percepción, llevando la atención a aquellos estímulos sonoros que, por la abrumadora cantidad de información a la que estamos sometidos, solemos ignorar.

La práctica va más allá de clasificar tipos de sonidos. Se trata de cómo se presentan y qué nos remiten. Por ejemplo, al escuchar el constante click de un teclado o el sutil murmullo de fondo en un estudio de streaming, Villagra propuso ir más allá de la simple identificación. «Me hace consciente de que para que esto funcione hay otras personas», reflexionó, resaltando cómo la escucha atenta puede generar empatía y una mayor conciencia del entorno y de las interacciones humanas que lo habitan.

El CES, además, tiene una «impronta de generar ruido que molesta», un ruido que busca llamar la atención y desafiar las nociones tradicionales de lo musical. «Entendemos que el sentido musical no se construye solamente desde la armonía tonal clásica… sino que lo que yo entiendo como musical o artístico, sonoro puede construirse desde otra perspectiva, desde otro lenguaje», afirmó.


La ecología acústica y el «no-silencio»

La inspiración del CES se nutre de figuras como el compositor canadiense Murray Schafer, pionero de la ecología acústica. Schafer, en un contexto histórico de industrialización y contaminación sonora, propuso una escucha consciente no solo de los ruidos molestos, sino también del paisaje sonoro en su totalidad.

«Hoy estamos muy acostumbrados a taparnos los oídos para transitar la calle porque nos gusta aturdirnos a nosotros mismos con discursos, pero si sacamos eso y transitamos la vida dejando que nos entren estos estímulos y que construyan nuestra imagen del mundo, vamos a descubrir muchas más cosas», reflexionó Villagra.

En cuanto al silencio, la profesora de Música lo aborda desde una perspectiva más filosófica. «Hay mucha gente que intenta definirlo. En mi campo, que es la música, siempre hablamos de como más que nada las respiraciones», comentó. Reconoce que el silencio absoluto es difícil de conseguir, por lo que el énfasis del CES está en la «escucha», en «silenciarse para escuchar», en estar más receptivo a lo que sucede alrededor.


Un aprendizaje para la pluralidad y la empatía

El objetivo final de esta toma de conciencia es ambicioso: generar un impacto en nuestro espacio para «ser más plurales». Villagra explicó que la música que consideramos «bella» está construida sobre bases y lenguajes específicos, a menudo tonales. Sin embargo, existen otras lenguas y expresiones sonoras no tonales que, al ser escuchadas y apreciadas, abren las puertas a la aceptación de lo diferente. «Construir música o construir una expresión artística de un lenguaje no tonal significa también la aceptación de un otro que es distinto a vos, que se comunica y que se expresa distinto a vos», destacó.

La escucha, aunque parezca innata, es un proceso que se puede afinar y ampliar. «Hay varios niveles de escucha donde yo puedo dedicarme a escuchar las causas del sonido, donde yo puedo escuchar el significado, donde yo puedo escuchar un parámetro específico», detalló Villagra, invitando a ir más allá de las cualidades básicas del sonido y explorar su vasto espectro.


El CES en acción: Sonorizando películas mudas

El Centro de Experimentación Sonora, como centro de investigación, desarrolla propuestas artísticas con un fuerte componente investigativo. Una de sus actividades más innovadoras es la sonorización en vivo de películas mudas. Recientemente, llevaron a cabo una exitosa presentación en el Centro Cultural Conte Grand y planean replicarla en el Museo Provincial de Bellas Artes Franklin Rawson.

¿Cómo funciona? La metodología es única. Frente a una pantalla donde se proyecta una película muda en blanco y negro, los miembros del CES disponen diversos elementos para generar sonidos en vivo. «Vas a ver la peli y vas a tener el sonido en vivo. No de las locuciones, sino todo lo otro», explicó Villagra. Es un trabajo con un grado de «indeterminación», con pautas previas pero también con espacio para la improvisación, lo que permite que el sonido «vaya siendo configurado ahí por la peli». No se trata de reproducir sonidos literales, sino de crear una atmósfera sonora subjetiva que complemente y enriquezca la experiencia visual.

El CES siempre está abierto a la participación, generando propuestas grupales para que quienes tengan esta inquietud puedan sumarse libremente. «Escuchabilizar» el entorno, en definitiva, es una invitación a explorar un universo sonoro inexplorado, a conectar de una manera más profunda con nuestro alrededor y a desarrollar una percepción más rica y empática del mundo.

PELADO STREAM

Redacción PeladoStream
redaccion@peladostream.com.ar
Sin comentarios

Comentar