Ensayo: ¡Los que menos tienen! Y lo que la ‘ignorancia’ provoca en lo público

07:00h

Cuando alguien habla de los que menos tienen. Y que se habla con frecuencia, ¿qué dice ese alguien de los que habla?

Están los que, durante el mes, tienen menos dinero que el que necesitan para satisfacer sus necesidades básicas: alimento, abrigo, vivienda y formación en el conocer.

El individuo debe ser Sujeto Social, y esto es la intersección de tres Sujetos, el Deseante, el Sujeto Cognoscente y el Sujeto Productivo. El Sujeto en el desarrollo de su Sociabilidad para la producción de su Subjetividad, debe: Amar, Conocer y Producir. Yo asimilo el “producir” a “crear”.

Entre estos “que menos tienen”, para esa gramática de la cotidianeidad: están los hombres y mujeres que habitan en las Villas, en los asentamientos, los que aun, tienen trabajo y no les alcanza para pagarse la dignidad hasta el final del mes, y los que no tienen trabajo, y entre todos:  los que se manifiestan en las calles. Los de condiciones similares de sobrevivencia y que viven en zonas rurales, y los hombres y mujeres que cada noche tienden su cama de cartón en los umbrales. Todos son habitantes de un territorio de abandono, de la no consideración de los gobiernos, lejos de la atención de los Estados. Este abandono, esta desconsideración, esta indiferencia, indigna, entristece y provoca rebelión. Es la condición de hombres y mujeres visibilizada. Los gobernantes y los que conforman los Estados son los que entre aquellos van y vienen, como si fuesen no-videntes, y por estas miserias pasan a ciegas. Claro, gobernantes y miembros de los Estados cegados por su propia miseria.

De los que menos tienen, que no se habla, es de los ignorantes que ignoran su ignorancia. ¿Será porque se ocultan, en nichos que los simula? O ¿será porque le son idiotas útiles al poder político y al poder económico?

El “ignorante” no es el “hombre que ignora”. Estos “que menos tienen”, pueden haber terminado la escuela primaria, la escuela secundaria y haber concluido la adquisición de un oficio en la Universidad…….sólo eso en la Universidad.

De estos “que menos tienen” hay una variedad extensa.

El “que menos tiene”, poseedor de la ignorancia que me subleva, ignora lo que constituye su cotidianeidad. O tienen reducido al mínimo-mínimum el contexto de su cotidianeidad.

La ignorancia ignorada, de hombres y mujeres del tipo “los que menos tienen”, suele ser sutil, simulada en el palabrerío o puede ser exultante, vanidosa, soberbia, irreverente, agresiva (con este carácter busca ocultarse, se oculta). Nunca está asociada al silencio, ni a la amabilidad.

Su presencia y su tránsito por la Sociabilidad provoca un daño que tiene una multiplicidad de componentes, que conforman-conformando una resistencia al cambio, muda, oculta. Que deja de ser pasiva en cuanto es resistente.  Y se adhiere a la comunicación a modo de tejido protector de lo instituido y de las propuestas del poder político y del poder económico. Son serviles a cambio de que sean “tenidos en cuenta”. Son proclives a la fascinación. La Fascinación es del dominio de la enajenación. La fascinación es pasividad.  En cambio, la Seducción es del dominio de la Conciencia. La Seducción es activa.

Esta “clase” de hombres y mujeres reposa en la aparente simplicidad del Dogma.

Se mueve con confianza en la “tranquilidad” de la servidumbre.

Se asocia inmediatamente a la participación de las responsabilidades.

Su lenguaje, que no es más que un artificio sonoro, es multiplicador del bullicio que dificulta escuchar la apelación de lo esencial, que tiene el Hombre. Esto es, un individuo “de los que menos tienen”.

En su hablar, solo reafirma sentencias puestas por los dispositivos ocultos del poder

Se pueden ocultar detrás de un título universitario, o en algún nicho de la posmoderna “sociabilidad” virtual, pero hablan en público o por la televisión, abundan en las redes sociales donde son “protagonistas” de su “medio de comunicación”, se mueven opinando al servicio de quienes los fascinan, comentando sobre algún documento publicado, comentando sobre alguna entrevista, participando de algún “cacerolazo” sin que “el por qué” sea un objeto de su convencimiento, aun, sin que sea un objeto de su entendimiento. Exponiendo en esos comentarios y en esa “aparente” participación, su pertenencia a este tipo de “los que menos tienen”. Estos “que menos tienen” constituyen una franja, gris, volátil, sin pertenencia.  Fastidian no influyen, estorban, no modifican. Son el sector grotesco del rebaño. Aun, son una deficiencia del “hombre medio”, ya que ellos suponen que salen de esa condición. No son militantes, porque la militancia en una organización va formando a sus miembros. Y estos individuos, sólo son débiles a-gentes de la política partidaria y de las migajas del capital.

A estos individuos no los puede socorrer, alguna Política Pública del Estado.

                   Lo que la “ignorancia” provoca en lo público

La ignorancia se hace pública en el lenguaje. O sea que la ignorancia tiene una exposición oral.

El individuo se desarrolla en lo público, por lo tanto, la ignorancia muestra la dificultad de desarrollo del individuo.

Y si provoca en lo público, entonces: provoca en el otro.

“Las formas del Pensamiento están expuestas y consignadas en el lenguaje del Hombre. En todo lo que es su interioridad, su representación en general, se encuentra la intervención del lenguaje”- Hegel

Dice el filósofo, Alexander Kojeve: “……la realidad concreta implica todo lo que es de cualquier manera: tanto el Mundo natural como el Mundo humano o histórico y el Universo del discurso.”

“Sólo el conjunto de la Realidad revelada por el conjunto del Discurso es una realidad-objetiva; y ese conjunto en el doble aspecto, es decir, el Mundo natural que implica al Hombre que habla de ello, es precisamente lo que Hegel llama “Espíritu””.

Dicho de otra manera, por el mismo autor:

“El espíritu hegeliano es la totalidad espacio temporal del mundo de la naturaleza, que implica el discurso humano, el cual revela ese mundo y el hombre”.

La ignorancia – como concepto – es la privación que tiene el individuo de hablar: de su Mundo histórico y de él. Que es un Mundo hablante.

La ignorancia priva o niega al individuo hablar de su Mundo histórico y hablante.

Ignorante: es quien no puede hablar de su Mundo Histórico y de él.

La construcción del Mundo histórico del Hombre es su salida del Mundo animal. Es la humanización del individuo. Es la trascendencia del Mundo animal. Es la trascendencia de la Naturaleza, sin que le sea posible, el desarraigo.

Eso es: un mundo histórico “trascendental” que es inmanente a la Naturaleza.

Hablo de la construcción del escenario de la Cultura.

En el concepto hegeliano que da Alexander Kojeve, ese individuo privado o negado, que muestro, es un “individuo no espiritual”. Dicho de manera rigurosa: es un individuo de Espíritu débil.

Si la ignorancia es, la dificultad para hablar de su Mundo histórico, ya se mostraría en el individuo, por esa dificultad, la actitud o necesidad de revelar su Mundo hablante.

La Palabra está asociada al Pensamiento, una dificultad en el lenguaje es una dificultad en el Pensamiento.

Este individuo que no puede hablar de su Mundo histórico, muestra una ausencia de ejercicio, de entrenamiento para la observación y expresión de su Mundo Hablante. Está próximo a su primitiva condición animal. Tiene debilitada o dificultada la Autoconsciencia frente a un fuerte “Sentimiento de sí”.

Lo que llamamos Espiritualidad en un individuo, es la Humanidad en él. El hombre tiene “Humanidad” (Espiritualidad) y los animales inferiores “Animalidad”.

El Hombre tiene Autoconciencia y los animales puro “Sentimiento de si”.

Ese “discurso” del que hablo no es una serie de datos pasivos, sino es el resultado de una “actividad” de “un trabajo”. Me gusta más decir “acción”, y esta es “acción negadora de lo dado”. Que es el Ser del Hombre.

La Acción es el Ser del Hombre, dice Hegel.

El hombre postulado, creado procurado por sí mismo.

El Hombre responsable del Hombre que es.

El Sujeto es “descubridor”, como Ser-en-el mundo. Para ponerlo en un concepto Heideggeriano.

Estoy poniendo al Hombre, como responsable de su ignorancia.

Debo aclarar, que no puedo ni debo desconocer las circunstancias de educación y desarrollo determinadas por el sistema de convivencia (poder político, poder económico e Imaginario Social). La marginación que provoca este Sistema capitalista, tecnologizado, herramental, constructor de miseria, de mirada tecnológica y pensamiento calculador. Que invade lo público.

Dije: lo público, donde el individuo se desarrolla. Además, invadido con el dogma. Y con el más dañino de los dogmas que es el religioso.

Pero el Hombre, aún atravesado por ese dogma, debe procurar la observación y la construcción del Discurso que le habilite hablar de su Mundo histórico.

Hablar de su Mundo histórico y de él, no es “comentar” sucesos cotidianos expuestos en la habladuría. Tiene que ver con la constitución de su Suelo.

Tiene que ver con la construcción de su camino, para habitar.

La servidumbre y la obnubilación con el pensamiento calculador, atraviesa, las distintas posibilidades económicas y de tránsito de la cotidianeidad de los Hombres.

La realidad humana es la única capaz de revelarse a sí misma por el Discurso.

Cuando hablo de entrenamiento me refiero a lo que Hegel, llama “Entendimiento”.

Tomo este concepto hegeliano, dado por Alexander Kojeve. Cuando digo que es una actividad o un trabajo, la fuerza para esto está dada por el “Entendimiento”.

“……que significa lo que hay de verdadero y específicamente humano en el Hombre, pues es la facultad del discurso, que lo distingue del animal y de la cosa……”

El Pensamiento humano es esencialmente discursivo.

Hablo de la “ignorancia”, cuya abundante exposición me subleva. Tal vez porque me muestra lo débil que estamos frente al “enemigo” que sostiene su poder en debilitarnos la Subjetividad.

Lo que yo acuño como: De-Subjetualidad. Que es el cimiento en que se sostiene el sistema de convivencia (adjetivado más arriba).

“Ignorante”, que definí anteriormente, no es un “Sujeto del conocer”. De este puedo decir sin profundizar, puedo decir que es un Individuo que hace consciente la determinación de su camino para habitar (Sujeto). Que es Sujeto de la Incertidumbre y de la Contingencia, del Asombro. Y eso si tiene que ver con el Conocer-conociendo, ya que es un individuo puesto frente al misterio de la Vida (entonces: Sujeto). De ahí la Incertidumbre, la Contingencia y el Asombro.

Claro: Yo soy un ejemplo de un Hombre que ignora. Todos ignoramos una multiplicidad de cosas. Por ejemplo: inmediatamente las que no hacen nuestro oficio. Pero la posibilidad del Discurso – señalado – que poseemos debilita la exposición y la temporalidad de eso que ignoramos, si es que vamos conociendo. No podríamos no ignorar. Somos como “ignorantes específicos”, con una lista muy amplia para esos “específicos”.

Propongo dos categorías: Ignorante y Hombre que ignora, en esta última estaremos todos. Una mayoría no pertenece a la primera categoría. Más, aún el “Ignorante”, no ignora una serie de movimientos inmediatos que hacen a su reducida cotidianeidad. Le proveen la realización de satisfacer sus necesidades básicas (lo que antes apunté sobre. “Autoconciencia” y “Puro sentimiento de sí”)

El Ignorante, poseedor de la ignorancia que me subleva, ignora lo que constituye su cotidianeidad. O tienen reducido al mínimo-minimurum el contexto de su cotidianeidad.

La ignorancia del “Ignorante”, suele ser sutil, simulada en el palabrerío o puede ser exultante, vanidosa, soberbia, irreverente, agresiva (con este carácter busca ocultarse). Nunca está asociada al silencio, ni a la amabilidad.

Titulé el breve ensayo: “Lo que provoca……”, porque el daño tiene una multiplicidad de componentes, que conforman-conformando una resistencia al cambio, muda, oculta. Que deja de ser pasiva en cuanto es resistente.  Y se adhiere a la comunicación a modo de tejido protector de lo instituido y de las propuestas del poder político y económico.

Reposa en la aparente simplicidad del Dogma.

Se mueve con confianza en la “tranquilidad” de la servidumbre.

Se asocia inmediatamente a la participación de las responsabilidades.

Su lenguaje, que no es más que un artificio sonoro, es multiplicador del bullicio que dificulta escuchar la apelación de lo esencial, que tiene el Hombre. Esto es, una definición de “Ignorante”.

Reafirma sentencias puestas por los dispositivos ocultos del poder, como: “Hay que tener sentido común”.

Y de ahí, a decir:

“Hay que cuidar el planeta, porque es la única casa que tenemos”

“vivimos de renta”

“todos somos culpables”

“el Estado somos nosotros”

“vale la pena”

“mientras matamos el tiempo”

“lo último que se pierde es la esperanza”

“la fe mueve montañas”

“el país que nos merecemos”

……………………………….

Y tal multiplicidad, que quienes lean puede apuntar……si quieren.

Las que apunto, pueden ser muletillas de ignorantes que simulan. Para no tener sólo la figura del que cuando escucha algo mira al interlocutor con seudo asombro y abre la boca como tratando de exhalar eso que le es extraño o de incorporar por atoramiento algo que le resultó atractivo, como pudo ser un dulce o un bocado rico en grasas y azúcar.

La primera, la apunto pensando en el Sentido a construirle a la cotidianeidad.

Y la segunda, para señalar la creencia de muchos de que es posible el desarraigo, del que hablé al comienzo. Creencia expuesta en términos dados desde el pensamiento calculador.

                                                                                      Miguel Montoya Jamed

Redacción PeladoStream
redaccion@peladostream.com.ar
Sin comentarios

Comentar