El rezongo bloquista y la prueba de fuego sin PASO ni SIPAD

09:27h

El rezongo bloquista por la vicepresidencia primera de la Cámara de Diputados que finalmente retuvo el macrista Enzo Cornejo fue apenas una píldora, un anticipo de las tensiones naturales en el interior de toda alianza. En este caso, una alianza de gobernabilidad.

La supresión de las PASO y del SIPAD pondrá a prueba ese affectio societatis. Sin un sistema de participación amplia, las candidaturas quedarán sujetas al orden interno de los partidos políticos y/o frentes electorales. Es decir, el orden será impuesto por la verticalidad del poder.

Sucederá en todos los espacios, pero particularmente en el oficialismo. De este y los que vendrán. El que gobierna manda. El que se quiera sumar, tendrá que admitir esa asimetría.

Algo así terminó sucediendo en la Legislatura el 1 de abril. Mandó Marcelo Orrego y Enzo Cornejo se consolidó como el tercero en la línea sucesoria, inmediatamente debajo del vice Fabián Martín.

Era el lugar pretendido por el bloquismo para Federico Rizo, en reconocimiento a su resignación de la banca de diputado nacional que permitió el ingreso de Carlos Jaime.

Aquel episodio puso a prueba la fortaleza del vínculo político. Luis Rueda tragó saliva y siguió adelante.

Claramente, Orrego entendió que todavía no es tiempo de encomendarles a los correligionarios bloquistas una responsabilidad semejante. A la confianza hay que construirla. Y eso lleva tiempo.

En Pelado Stream el exdiputado y actual vocal del IPEEM Andrés Chanampa definió la relación con Orrego como una ‘alianza de gobernabilidad’. Efectivamente lo es.

Los cuatro votos bloquistas fueron muy importantes para el oficialismo que comenzó la gestión con una debilidad legislativa y paulatinamente lo revirtió.

Hoy el peronismo, que arrancó este periodo con mayoría parlamentaria, quedó en minoría. Uno de los factores de esa transferencia de votos fue precisamente el salto del bloquismo de una trinchera a la otra.

La alianza electoral de Luis Rueda con Sergio Uñac en 2023 se convirtió en una alianza de gobernabilidad con Marcelo Orrego y esto tuvo correlato en la lista de las legislativas del 2025.

El bloquismo pretendía traducir este giro en un ascenso real en la escala del poder. Pero fue muy pronto, evidentemente.

Sin embargo los correligionarios dieron por superado el traspié, con tal de conservar el vínculo para 2027. El problema que tendrán -ellos y el resto de los espacios políticos- es repartir candidaturas sin la garantía de las primarias ni la ley de lemas.

La posición oficial es irreductible: las listas serán privativas de los partidos políticos y/o frentes electorales. Como antaño. Por lo tanto, quedarán sujetos a la habilidad para generar consensos. Pero siempre llegará el momento exacto en que defina el que tiene la lapicera. Es decir, el gobernador.

Los bloquistas cuentan con que Orrego sea generoso con ellos. Como también confían en que no los someta a definir un alineamiento nacional de manera prematura.

Para los bloquistas, meter la cuestión presidencial en el armado provincial sería un problema porque no hay consenso interno. Algunos están encantados con Javier Milei. Otros no lo pueden ni ver.

‘Hay que priorizar San Juan, después veremos lo nacional’, dijo abiertamente Chanampa esta semana en Pelado Stream. Fue una expresión de deseo. No dependerá de él ni de su partido, claramente, sino de la coyuntura.

Por el momento en el oficialismo provincial siguen prefiriendo separar las elecciones. Que los sanjuaninos voten a sus gobernantes primero y después puedan focalizar el interés en lo nacional. Pero falta mucho y todo puede pasar.

PELADO STREAM

Daniel Tejada
hola@peladostream.com.ar
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