27 Dic 12:22h
Tras dos años de gestión, el presidente Javier Milei obtuvo la aprobación del Presupuesto 2026 en el Senado, el primer plan de gastos y recursos de su era libertaria que se convirtió en ley.
La Cámara alta sancionó la iniciativa con un resultado cómodo de 46 votos afirmativos, 25 negativos y una sola abstención. La jornada legislativa estuvo marcada por intensas negociaciones que contaron con la presencia del ministro del Interior, Diego Santilli, quien supervisó el debate para evitar modificaciones en el texto, tal como sucedió previamente en la Cámara de Diputados.
La victoria oficialista se consolidó gracias al apoyo de los senadores de La Libertad Avanza, el PRO, la mayoría de la Unión Cívica Radical y bloques provinciales.
Patricia Bullrich, en su rol de senadora, encabezó la estrategia en el recinto. El peronismo mostró fisuras internas que permitieron al Gobierno alcanzar los votos necesarios, mientras que el sector del interbloque Justicialista, liderado por José Mayans, votó de forma compacta en contra del proyecto general.
Los senadores peronistas que acompañaron el proyecto en general fueron Guillermo Andrada (Catamarca), Sandra Mendoza (Tucumán) y Carolina Moisés (Jujuy), quienes integran el bloque Convicción Federal. Estos legisladores resultaron clave para que el Gobierno de Javier Milei obtuviera su primer presupuesto por ley. Por su parte, la senadora cordobesa Alejandra Vigo, referenciada en el peronismo no kirchnerista de Juan Schiaretti, optó por la abstención.
Los sanjuaninos
El voto de los representantes sanjuaninos reflejó la división que atravesó a la Cámara. El senador oficialista Bruno Olivera (La Libertad Avanza) acompañó la iniciativa en sintonía con el Poder Ejecutivo nacional.
Por el contrario, los senadores de la oposición, Sergio Uñac y Celeste Giménez Navarro (Unión por la Patria), rechazaron el proyecto. Uñac justificó su postura al advertir sobre el impacto negativo de los recortes en la educación técnica y el financiamiento para la provincia.
El oficialismo también consiguió imponerse en la votación del polémico Capítulo 2, que reformó el financiamiento educativo y científico con 42 votos a favor. Esta sección derogó el artículo que establecía una inversión mínima del 6% del PBI en educación, un piso que, según la Oficina de Presupuesto del Congreso, solo se cumplió una vez desde 2005.
El nuevo esquema asignó 7,7 billones de pesos a Educación y Cultura, lo que representa una caída real del 1% respecto a 2025 y un ajuste cercano al 48% en comparación con 2023.
Dentro de las partidas específicas, el presupuesto destinó 4.872 millones de pesos a las universidades nacionales, lo que significa una reducción real del 7,2% interanual. Los «vouchers educativos» también sufrieron un recorte del 13,5% debido a la baja cantidad de solicitudes registradas.
En contraposición, el Plan Nacional de Alfabetización experimentó un fuerte impulso con una asignación de 580 mil millones de pesos, un aumento del 39,3% en términos reales, mientras que las becas educativas subieron un 4,1%.
En la votación general, los apoyos clave llegaron de legisladores como Luis Juez, los representantes del Frente Renovador de la Concordia de Misiones y gran parte de la bancada radical, incluyendo a Eduardo Vischi y Carolina Losada.
Por el contrario, figuras kirchneristas como Eduardo «Wado» de Pedro y Alicia Kirchner rechazaron la norma. La única abstención del cierre fue la de Alejandra Vigo, representante de Córdoba por Provincias Unidas.
PELADO STREAM
Sin comentarios