El peronismo busca un Andino para Capital

09:34h

Con Emilio Baistrocchi afuera, con Franco Aranda afuera, con Marcelo Lima afuera, el peronismo de Capital tiene un desafío enorme: instalar en menos de 24 meses a un candidato a intendente lo suficientemente potente como para defender los votos en 2027, frente a Susana Laciar -que obviamente irá por la reelección- y a la ola violeta que acaba de ganar las elecciones de medio término en ese departamento.

Lo reconoció sin medias tintas el concejal Ariel Palma en Pelado Stream. Nadie espera que sea fácil la próxima parada, pero tienen algún parámetro para orientar la búsqueda: la gente está pidiendo renovación, caras y nombres nuevos.

Aún quedando terceros en Capital el 26 de octubre, los peronistas de ese municipio aportaron unos 15.000 votos para que Cristian Andino quedara primero en la provincia. Es tan enorme el padrón de la ciudad que una derrota ahí vale mucho más que una victoria en distritos más pequeños.

La pregunta es si esos 15.000 votos fueron el núcleo duro del peronismo y sea cual fuere el candidato a intendente los conservaría en 2027 o, por el contrario, esos 15.000 votos fueron para Andino y cualquier otro perfil podría generar una hemorragia grave.

Para Palma, que no solo es concejal sino uno de los dirigentes más importantes del justicialismo orgánico en el departamento, el mensaje de las urnas fue claro: hay que apostar por la renovación.

Si el 26 de octubre es la referencia, el peronismo debería estar preocupado y efectivamente lo está. Ya no se trata solo de recuperar la Capital en 2027, si acaso eso fuera posible. La ambición, pragmática, es conservar esos 15.000 votos y, por qué no, sumar algunos más.

Sin un resultado consistente en Capital, no se puede pensar en una victoria en lo provincial. O, dicho de otro modo, una derrota catastrófica en Capital significaría un impedimento para recuperar la gobernación.

La misma reflexión le cabe a Susana Laciar. A su lista, encabezada por el vicegobernador Fabián Martín, le tocó quedar segunda, debajo de La Libertad Avanza. Fue el único distrito que se pintó de violeta el 26 de octubre y dolió.

La diferencia no fue abismal, pero existió. Y encendió una luz de alerta.

Al libertario Abel Chiconi, prácticamente un desconocido para la inmensa mayoría, le bastó con estar asociado a la figura de Javier Milei para coronarse como el ganador de Capital con unos 22.000 votos.

El oficialismo orreguista debió conformarse con el segundo puesto, con unos 20.000 votos. Fueron 5.000 votos más que el peronismo. Pero la aspiración era alambrar el territorio para Producción y Trabajo. Y no se pudo.

Si esta es la línea de largada, cualquiera podría empezar a conjeturar que los libertarios, si la cosa sigue como hasta ahora, tienen chances de coronar la Intendencia de la Capital en 2027. Todo dependerá de la estrategia de unos y de otros.

Es de esperar que Orrego desacople las elecciones provinciales de las nacionales. Si algo aprendió en 2025 es que los vientos soplan muy fuerte desde Buenos Aires.

Su alta imagen positiva podría marcar la diferencia para colaborar con Laciar en la difícil misión de ir por la reelección en el municipio. Ojo: no solo ella tuvo dificultades para satisfacer a los vecinos capitalinos. En lo que va del siglo XXI, nunca un jefe comunal pudo tener dos mandatos consecutivos, a excepción de Lima.

Lima logró la reelección en un contexto de hegemonía justicialista, con Cristina en lo nacional y José Luis Gioja en lo provincial. Ese escenario nunca más se repitió. Y no se parece para nada al presente.

La misión del peronismo, en esta partición en tercios, es descubrir quién o quiénes pueden sintonizar mejor con el voto citadino, habitualmente arisco al justicialismo. O, dicho en otras palabras, buscar un Andino para Capital.

PELADO STREAM

Daniel Tejada
hola@peladostream.com.ar
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