05 May 09:49h
‘Estoy caliente’, dijo Máximo Kirchner el finde largo, luego de la omisión de la CGT en el acto por el Día del Trabajador. La omisión de pedir por ‘Cristina libre’. Al kirchnerismo le duele el abandono, tal vez más que la prisión domiciliaria. Pero Ella sigue siendo la presidenta del Partido Justicialista. Mucho más que eso: es el nudo del peronismo.
Decirlo de este modo seguramente agitará las emociones. Para bien y para mal. Cristina no admite medias tintas. Nunca neutral.
Decir que el nudo del peronismo se llama Cristina es una provocación. Pero es, sobre todas las cosas, una descripción. Un nudo puede invitar a desatarlo. O ajustarlo. Un nudo sujeta, sostiene. Un nudo también puede ser un obstáculo. Todo dependerá de la circunstancia.
Ese es el problema. El peronismo no sabe qué hacer con ese nudo. Mientras Máximo y La Cámpora exigen una postura única y decidida en defensa de Cristina, otro sector silba bajito para dar vuelta la página y cerrar el capítulo kirchnerista.
Uno de los precursores de esta superación es el gobernador bonaerense y hoy precandidato presidencial Axel Kicillof. Aunque siempre se solidarizó con Cristina y denunció proscripción, también tuvo la osadía de pedir que suenen ‘nuevas melodías’ en la partitura de movimiento.
Bastó para que muchos le hicieran la cruz. Por ejemplo, la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza. La misma que hace un par de semanas habría venido a San Juan a reunirse con el senador Sergio Uñac, según dijo el periodista Roberto Navarro en su medio, El Destape.
Uñac está buscando posicionarse para la elección presidencial del año próximo, como alternativa a Axel, con la venia de Cristina y La Cámpora. No puede decirse que el sanjuanino tenga una identidad kirchnerista. Nunca la tuvo. Sin embargo, siempre fue un pragmático. Y su cercanía con los K hoy se convirtió en una credencial para aventurarse a lo nacional.
El distanciamiento entre Cristina/Máximo y Axel es cada vez mayor. En la misma proporción esa grieta le abre espacio a Uñac.
El senador tendrá que ser retributivo con el kirchnerismo y, llegado el momento, tendrá que poner la cara y el pecho por ‘Cristina libre’. Al mismo tiempo, esa obligación le caerá al peronismo sanjuanino. A Cristian Andino, si es que prospera su carrera por la gobernación en 2027.
El diputado nacional y ex intendente de San Martín huye sistemáticamente de la confrontación. Con un estilo similar a Marcelo Orrego, siempre cultivó la moderación. Pero llegará la hora que deba fijar posición. Y Cristina, perdón por la reiteración, no admite medias tintas.
El domingo en el diario Clarín, en una nota exclusiva, Uñac dijo que no se enfrentará con Kicillof sino que será una alternativa.
Con Kicillof ya están José Luis Gioja y los suyos, militando en el denominado Movimiento Derecho al Futuro (MDF). En esa medida, el peronismo sanjuanino se podría dividir de acuerdo a los alineamientos nacionales.
Ahora cabría preguntarse: ¿Gioja se va a distanciar de Cristina mientras Uñac abrocha el respaldo camporista? Será interesante observar la evolución de los acontecimientos.
A todo esto, Cristina puede seguir presa e impedida de competir electoralmente, pero eso no anula su gravitación entre los votantes. El estudio más reciente de la consultora brasileña Atlas Intel sobre dirigentes argentinos puso a Myriam Bregman como la de mejor imagen, segundo Kicillof y tercera… sí, Cristina.
La ex presidenta tiene un diferencial negativo de 12 puntos, entre un rechazo del 53 por ciento y una aprobación del 41 por ciento. Vale quedarse con este último dato. Cuatro de cada diez argentinos todavía guarda afecto por la ex mandataria.
Por eso, porque sigue midiendo lo que mide, es que Cristina sigue siendo el nudo del peronismo. Para bien de algunos, para mal de otros. Como dijo el General, parafraseando a Aristóteles, la única verdad es la realidad.
PELADO STREAM
Sin comentarios