28 Ago 12:52h
El retiro definitivo de China ante las constantes trabas del gobierno nacional representa el verdadero peligro para el Radiotelescopio Chino-Argentino (CART) en San Juan. Esta deserción del socio internacional constituiría el final definitivo de un proyecto científico estratégico que ya cuenta con el 90 por ciento de su estructura construida.
Así lo advirtió el decano de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), Jorge Castro, este viernes en Pelado Stream. El funcionario académico describió con preocupación la parálisis de la obra y la total falta de respuestas oficiales a nivel nacional.
«El mayor temor es que China diga: ‘Bueno, basta, nos cansamos, nos vamos, nos retiramos’. Eso sería realmente muy triste que suceda y ahí sí sería el certificado de defunción del radiotelescopio», expresó Castro textualmente. Para la autoridad universitaria, este desenlace frustraría una oportunidad histórica para el país a solo un diez por ciento de su culminación.
La parálisis actual afecta de forma directa a la estructura ya montada, la cual sufre el desgaste del clima debido a la retención de insumos clave en la aduana. Entre los elementos confiscados en el puerto se encuentran pinturas especiales para la protección del instrumento ante la intemperie y piezas metálicas indispensables para el montaje.
Castro detalló que la aduana detuvo el cargamento bajo la justificación de un error de la empresa china, que incluyó objetos de uso personal como platos, servilletas y calzado junto con el instrumental científico.
El decano calificó este argumento como una simple «excusa» y lamentó la falta de flexibilidad del organismo aduanero. «Se reconoce que hubo una equivocación por parte de la empresa china. Hagan la multa, decomisen la cuestión y dejen pasar», relató sobre su infructuoso viaje de gestión a Buenos Aires.
La única respuesta estatal viable que les ofrecieron fue el retorno de todo el cargamento a Asia para realizar una nueva importación, lo que derivó en la confiscación de las piezas. «Hay una decisión política», sentenció.
El conflicto no se vincula con la escasez de recursos locales, ya que el instrumental científico cuenta con el subsidio financiero total del gigante asiático. «No es un tema de plata para nada. Esta política es absolutamente inconsistente y contradictoria con el crecimiento de la ciencia», afirmó Castro.
Asimismo, cuestionó el rumbo de la administración nacional al señalar que «no se puede hablar de equilibrio fiscal con déficit social», lógica que también aplica al ámbito del desarrollo científico.
Respecto a los rumores sobre un presunto uso militar de la antena, el decano desestimó de manera tajante estas versiones y las atribuyó a un sesgo puramente ideológico del gobierno central. Además, destacó que el predio de la instalación alberga otros proyectos de escala global de potencias occidentales. A escasos metros de la antena china se sitúan un telescopio de origen estadounidense y otro de origen italiano, este último dedicado al registro de basura espacial. «Entraríamos en una paranoia de no terminar y resulta una cuestión de corte ideológico: con esto sí, con el otro no», denunció.
Para destrabar el conflicto, la UNSJ elaboró una propuesta de renovación basada en el histórico acuerdo cuatripartito de 2015 entre Nación, provincia, universidad y China. El nuevo texto incorpora estrictos mecanismos de peritaje y control estatal a través del Ministerio de Defensa, además de abrir el espacio formal a consorcios de observación científica procedentes de España, Italia y Sudáfrica. Con estos cambios, la institución busca captar el interés de las autoridades nacionales y abrir canales de diálogo.
La obra gozó históricamente de un carácter de política de Estado, con el aval y firmas de administraciones de signos políticos opuestos, desde Cristina Fernández de Kirchner hasta Mauricio Macri. No obstante, el decano denunció la ruptura de este consenso y expuso el bajo nivel técnico de los interlocutores actuales de la Nación. «Detectamos un desconocimiento absoluto de las capacidades del radiotelescopio, al punto de afirmar que es un radar. Eso equivale a confundir una pelota de fútbol con una de rugby», fustigó.
Este panorama motivó la reciente exposición de Castro en la Comisión de Ciencia y Tecnología del Senado de la Nación. Durante la jornada parlamentaria, el decano observó que los escaños de los legisladores oficialistas permanecieron completamente vacíos, mientras que senadores de la oposición y científicos de trayectoria manifestaron su respaldo absoluto.
Los legisladores presentes acordaron impulsar acciones legislativas conjuntas con antiguos parlamentarios del periodo macrista para asegurar la neutralidad partidaria del reclamo y evitar banderas políticas.
PELADO STREAM
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