22 Jun 08:29h
El programa «Abogacía Transformadora San Juan» analizó la práctica profesional desde una perspectiva innovadora, destacando que el ejercicio del derecho requiere tanto de estrategia creativa en los tribunales como de una actualización legislativa urgente para proteger a los animales no humanos.
Durante la emisión, los especialistas Sofía Lloveras y Horacio Carrizo abordaron cómo la experiencia y la especialización están redefiniendo el rol del abogado litigante en la actualidad.
La creatividad jurídica fue presentada por la Dra. Sofía Lloveras no como una falta de seriedad, sino como un «arte» y una «ingeniería» necesaria para armar procesos judiciales exitosos. Según Lloveras, la clave del éxito no reside solo en el conocimiento de los códigos, sino en la capacidad de gestionar relaciones humanas: llevarse bien con colegas, empleados judiciales y jueces es una herramienta estratégica fundamental que permite, por ejemplo, facilitar suspensiones de términos o reprogramaciones de audiencias. Además, resaltó la importancia de la humildad profesional, advirtiendo que la excesiva confianza es un error grave, incluso para los especialistas.
En el ámbito de la estrategia, se subrayó la necesidad de identificar el problema real del cliente, que muchas veces trasciende lo estrictamente jurídico. Lovera también destacó el uso táctico de la mediación —donde el abogado puede «desarrollar un personaje» para convencer a la otra parte de no litigar— y la relevancia de conocer las reglas de recurribilidad antes de plantear cualquier incidencia, para anticipar posibles resultados adversos.
Por otro lado, el Dr. Horacio Carrizo profundizó en el derecho animal como una rama autónoma con doctrina y jurisprudencia propias. Carrizo enfatizó la transición hacia el concepto de «familia multiespecie», donde los animales de compañía son considerados integrantes del núcleo familiar y sujetos de derechos, dejando atrás términos «cosificadores» o «estigmatizantes» como «mascota» o «animales potencialmente peligrosos».
Respecto al marco legal, se planteó la necesidad de adecuar la Ley 14.346 (vigente desde 1954) para diferenciar claramente entre el maltrato y la crueldad, agravando las penas para esta última. Carrizo defendió la inocencia intrínseca de los animales en términos jurídicos y señaló que la responsabilidad civil y penal siempre debe recaer sobre el cuidador humano, quien debe responder por las acciones del animal a su cargo.
Finalmente, el programa concluyó invitando a los colegas a participar del próximo Congreso de la Abogacía Joven Litigante en la Universidad de Buenos Aires (UBA), reafirmando el compromiso de la asociación con la solidaridad profesional y el fortalecimiento de la abogacía en todo el país.
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