11 Nov 07:48h
La industria textil argentina experimentó una de sus peores crisis recientes al registrar un desplome del 18,1% en su actividad en agosto respecto al mismo mes de 2024, según el informe mensual de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA).
Este marcado retroceso no solo superó ampliamente la contracción del 4,4% que promedió la industria nacional, sino que también fue superior a la caída interanual del 10,1% que el sector había sufrido en julio.
La crítica situación se profundizó con el disparo de las importaciones en un 119% durante los últimos doce meses, frente a una reducción del 12% en las exportaciones, lo que agrava la competitividad y erosiona el mercado interno del sector.
El panorama crítico se traduce en una capacidad instalada ociosa que supera la mitad, pues su uso se ubicó en apenas 41,5%, casi nueve puntos porcentuales por debajo del año anterior.
El deterioro del sector impactó directamente en el mercado laboral, con una reducción de 5.000 puestos de trabajo formales en los sectores de textiles, confección, cuero y calzado en julio de 2025 respecto al mismo mes de 2024, sumando un total de 108.000 empleos.
Esta tendencia de contracción ha sido sostenida desde febrero del año pasado. Celina Pena, gerente general de FITA, advirtió que el sector está atravesando un escenario desafiante que se explica no solo por la caída en el nivel de actividad y el consumo, sino también por los costos y las dificultades financieras que condicionan a las empresas textiles.
En cuanto a los precios, el informe de FITA reveló que, a pesar del contexto adverso, el sector mantuvo variaciones moderadas. En septiembre, los productos textiles aumentaron 19,7% interanual, manteniéndose marcadamente por debajo de la inflación general que fue del 31,8%. En la misma línea, el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) del rubro subió 19,7%, cifra inferior al 25,5% registrado por el resto de la industria.
La crisis también alcanzó al eslabón primario de la cadena textil. La producción de algodón registró un empeoramiento durante septiembre, según el Semáforo de Economías Regionales de Coninagro. La producción de la campaña previa cayó 15%, mientras que los precios pagados al productor crecieron apenas un 10% interanual, muy por debajo del índice inflacionario.
PELADO STREAM
Sin comentarios