23 Jun 07:58h
En una maniobra de último momento, la jefa del bloque de La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich, busca modificar las condiciones reglamentarias para el tratamiento de la interpelación al Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, con el objetivo de evitar que deba comparecer ante el Senado el próximo 2 de julio.
A solo dos días de la sesión clave del jueves, el oficialismo convocó a una reunión de jefes de bloque para este martes a las 18:00 horas, con la intención de exigir una mayoría agravada de dos tercios para habilitar el debate, revirtiendo un acuerdo previo que establecía el requisito de mayoría absoluta.
La controversia se centra en la interpretación del Reglamento de la Cámara y la Constitución Nacional. La semana pasada, Bullrich había aceptado que la moción de interpelación se tratara con mayoría absoluta, bajo la premisa de que el artículo 101 de la Constitución es operativo y no requiere dictamen previo de comisión.
Sin embargo, la Casa Rosada, bajo la influencia de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, rechazó este compromiso, lo que obligó a la senadora a dar marcha atrás y reclamar ahora los dos tercios de los presentes, argumentando que el proyecto debe tratarse «sobre tablas» al carecer de dictamen.
La reacción de la oposición y el bloqueo oficialista
Desde el kirchnerismo, el jefe de la bancada, José Mayans, adelantó que no asistirán a la reunión convocada por Bullrich, denunciando que el oficialismo pretende desconocer un acuerdo ya sellado en Labor Parlamentaria. Mayans sugirió que el cambio de postura responde a presiones directas del Ejecutivo para blindar a Adorni, cuya continuidad es defendida «contra viento y marea» por los hermanos Milei.
De imponerse la nueva postura de Bullrich, el Gobierno quedaría en una posición de fuerza:
- Al requerirse los dos tercios de los senadores presentes, el oficialismo solo necesitaría sumar cuatro votos a sus 21 legisladores propios para bloquear la citación.
- Si la asistencia fuera perfecta (72 senadores), la oposición necesitaría 48 votos para obligar a Adorni a comparecer, una cifra difícil de alcanzar sin el apoyo de aliados del Gobierno.
- En contraste, con la mayoría absoluta acordada inicialmente, el piso se mantiene en la mitad más uno de los miembros (37 votos si hay quórum), facilitando la aprobación de la interpelación.
Aliados y disidencias
El operativo de blindaje cuenta con el respaldo de senadores aliados como Carlos Espínola y Martín Goerling, quienes sostienen que permitir el debate con mayoría absoluta sentaría un precedente riesgoso para la remoción de funcionarios. Espínola, en particular, argumentó que la continuidad de Adorni es una facultad exclusiva del Presidente y que la justicia debería intervenir antes de que el Congreso tome medidas sobre la situación patrimonial del funcionario.
La disputa final se trasladará previsiblemente al recinto el próximo jueves, donde una votación definirá qué mayoría se aplicará finalmente para decidir el futuro de la interpelación.
PELADO STREAM
Sin comentarios