02 Nov 08:13h
A pocas horas de las elecciones legislativas de mitad de mandato en Estados Unidos, el presidente Donald Trump somete a evaluación la continuidad y el alcance de su agenda política en las urnas. Frente a encuestas nacionales que otorgan a la oposición demócrata una ventaja de hasta 12 puntos y pronostican una posible pérdida del control republicano en el Congreso, el mandatario sembró dudas sobre la legitimidad del proceso al condicionar la aceptación de los resultados a que sean «elecciones honestas».
El combate electoral del martes 3 de noviembre abarca la totalidad de las 435 bancas de la Cámara de Representantes y 35 escaños del Senado. En la actualidad, el Partido Republicano mantiene la mayoría en ambas cámaras con 53 escaños frente a 47 de los demócratas en la Cámara Alta y 218 bancas frente a 214 en la Cámara Baja. Para asumir el control parlamentario, los demócratas requieren un triunfo neto de tres bancas en Representantes y de cuatro en el Senado.
Los sondeos de opinión pública dibujan un panorama adverso para la Casa Blanca. El promedio de encuestas de NBC News refleja una aprobación presidencial de apenas el 38%, mientras que la desaprobación alcanza el 60%. En la preferencia para el control del Congreso, la oposición encabeza las mediciones con un 52% frente al 44% de los republicanos.
Además, modelos de análisis como Silver Bulletin y Decision Desk le otorgan al Partido Demócrata entre un 85% y un 92% de probabilidades de ganar la Cámara de Representantes, y entre un 66% y un 77% de obtener la mayoría en el Senado. Las encuestas ubican al costo de vida como la principal preocupación del electorado.
Ofensiva judicial y los reveses en Alaska y California
Para contrarrestar el impacto de las proyecciones, el Poder Ejecutivo desplegó acciones judiciales en estados clave con el objetivo de impugnar sufragios por correo e intervenir en las reglas de conteo. En Alaska, donde se disputa un escaño decisivo del Senado entre el republicano Dan Sullivan y la demócrata Mary Peltola —junto a un segundo candidato también llamado Dan Sullivan—, el Departamento de Justicia interpuso una demanda para congelar la certificación de los resultados en caso de un desenlace adverso. Sin embargo, un juez federal desestimó el recurso al declarar que el gobierno central no posee facultades para esa medida.
Una situación similar ocurrió en California, donde una corte federal de apelaciones rechazó una solicitud gubernamental para apartar 20.000 votos emitidos por correo. Este fallo se suma a un pronunciamiento adverso de la Corte Suprema de Justicia dictado en septiembre contra los intentos del Poder Ejecutivo por restringir el sufragio postal. El gobierno federal confirmó que apelará las resoluciones judiciales.
Expertos constitucionales e institucionales expresaron alarma ante las maniobras del gobierno. David Lublin, profesor de la American University, sostuvo: “Tras las elecciones, sin duda alegará un fraude masivo por correo para justificar cualquier derrota, pues su ego no le permite admitir públicamente haber perdido”. Lublin añadió que este comportamiento «debilita considerablemente las normas democráticas».
Por su parte, un relevamiento de la agencia Reuters entre más de 50 especialistas y funcionarios alertó sobre posibles presiones a las autoridades electorales para demorar certificaciones, despliegues de la agencia migratoria ICE cerca de los centros de votación para desincentivar el sufragio de inmigrantes, o incluso la declaración de una emergencia nacional. David Becker, director del Center for Election Innovation & Research, remarcó que las autoridades locales observan la posibilidad inédita de que «el gobierno federal, en lugar de ser un aliado, se convierta en un adversario que busque interferir activamente».
Batallas clave y el perfil del «señor Veto»
Las contiendas para el Senado muestran enfrentamientos parejos en estados como Kansas, Texas, Michigan, Maine, North Carolina y Ohio. En Kansas, el candidato demócrata Adam Hamilton lidera con el 48,7% frente al 45,2% del republicano Roger Marshall, mientras que en Texas el demócrata James Talarico registra un 52,1% frente al 47,9% del republicano Ken Paxton.
Pese a la presión y a las sospechas de irregularidades como su narrativa central en Alaska —donde calificó el escenario de «fraude electoral total»—, el presidente previó un esquema de gobernabilidad con un Congreso en manos de la oposición y afirmó: “si ganan ellos, seré el señor Veto”. Trump concluyó su gira de 28 actos de campaña con una frase sobre el cierre del ciclo electoral: “I’m closing the sucker down”.
(Con información de Clarín, The New York Times y NBC News)
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