09 Sep 08:20h
Un informe elaborado por los investigadores Agustín Salvia e Iñaki González sobre la base de la Encuesta de la Deuda Social Argentina (EDSA), publicada por el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (ODSA-UCA), reveló una dura realidad económica. Durante el tercer trimestre de 2025, el 27,4% de los hogares de los aglomerados urbanos recurrió al pedido de dinero prestado a familiares, amigos, financieras u otras fuentes para cubrir sus gastos habituales y sostener el presupuesto cotidiano.
El estudio advierte que este endeudamiento no tiene como fin la compra de bienes durables ni usos productivos, sino la atención de las necesidades diarias ante la insuficiencia de los ingresos corrientes. La investigación no mide montos, tasas de interés, carga financiera, recurrencia ni niveles de mora posterior, pero expone qué perfiles cuentan con menor margen ante imprevistos.
Desigualdad por pobreza y estrés económico
El análisis evidencia brechas profundas según la condición socioeconómica de los hogares. Entre las familias en situación de pobreza, la necesidad de pedir financiamiento alcanza al 44,4%, mientras que en los hogares no pobres el indicador se ubica en el 22,4%. Esto representa una brecha de 22 puntos porcentuales y una incidencia casi dos veces superior entre los sectores vulnerables.
Sin embargo, la percepción subjetiva de insuficiencia de ingresos para cubrir necesidades básicas —definida como estrés económico— genera el contraste más amplio. El 49,2% de los hogares bajo estrés económico acude al crédito informal o formal para gastos corrientes, frente a un 13,3% de los hogares sin estrés. La diferencia de 35,9 puntos porcentuales implica una proporción 3,7 veces superior en el grupo afectado por la presión del presupuesto inmediato.
Estrato socioeconómico y acumulación de desventajas
La posición en la estructura social refuerza este comportamiento. En el estrato medio-alto, solo el 11,8% de los hogares pide dinero prestado para cubrir sus gastos habituales. El indicador sube al 23,2% en el estrato medio-bajo, al 32,5% en el estrato bajo y llega al 47,5% en el estrato muy bajo. Entre los extremos sociales existe una brecha de 35,7 puntos porcentuales y una frecuencia cuatro veces mayor.
El reporte muestra que la combinación de la pobreza estructural y la presión coyuntural de ingresos produce los picos más elevados de endeudamiento defensivo. La máxima acumulación de desventajas ocurre entre los hogares pobres con estrés económico, donde la incidencia escala al 55,8%. Asimismo, en el estrato muy bajo con estrés económico, el indicador alcanza el 55,4%.
En los hogares no pobres con estrés económico, el pedido de dinero prestado sube al 44,7%, frente al 12,7% de los no pobres sin estrés. Entre los pobres sin estrés, el nivel es del 17,7%. La incorporación del estrés agrega entre 32 y 38,1 puntos porcentuales dentro de cada condición de pobreza. En la segmentación por estratos sociales combinada con estrés, el estrato medio-alto bajo estrés llega al 39,7% (frente a 7,2% sin estrés); el medio-bajo con estrés trepa al 44,3% (frente a 13,5% sin estrés); y el estrato bajo con estrés se sitúa en 48,2% (frente a 15,9% sin estrés). En el estrato muy bajo sin estrés, tres de cada diez familias (30,1%) deben pedir financiamiento a pesar de no manifestar la percepción de insuficiencia de ingresos.
Brechas territoriales
La distribución geográfica de los aglomerados urbanos también refleja heterogeneidad. El resto urbano del país registra la mayor proporción general de apelación al crédito cotidiano con un 30,6%, seguido por el conurbano bonaerense con un 29,7% y las otras grandes áreas metropolitanas con un 26,5%. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) muestra el nivel general más bajo, con un 12,8%.
Al cruzar los datos territoriales con el estrés económico, las proporciones aumentan considerablemente en todas las regiones. En el resto urbano, los hogares con estrés económico registran el valor máximo del informe con un 56,8%. Por su parte, el conurbano bonaerense bajo estrés alcanza el 45,1%, las otras grandes áreas metropolitanas con estrés el 46,2% y CABA con estrés el 43,6%. En ausencia de estrés económico, los valores se reducen al 5,4% en CABA, 14,5% en el conurbano bonaerense, 14,9% en las otras grandes áreas metropolitanas y 13,4% en el resto urbano.
Derivaciones de política pública
Frente a este escenario, los autores del ODSA-UCA señalan que el foco no debe estar en el acceso al crédito en sí mismo, sino en su uso defensivo en contextos sin margen financiero y bajo condiciones costosas. Para evitar que el desajuste transitorio derive en un sobreendeudamiento persistente, el informe propone cuatro líneas de acción:
- Recuperación real de los ingresos y el empleo.
- Evaluación responsable de la capacidad de pago por parte de los oferentes.
- Transparencia e información clara sobre el costo financiero total.
- Creación de mecanismos tempranos de refinanciación.
Endeudamiento de los hogares (3° trimestre 2025)
| Criterio de clasificación | Categoría / Cruce de variables | Porcentaje de hogares que pide dinero prestado |
|---|---|---|
| Total general | Todos los aglomerados urbanos relevados | 27,4% |
| Condición de pobreza | Pobres | 44,4% |
| No pobres | 22,4% | |
| Estrés económico | Con estrés económico (ingresos percibidos como insuficientes) | 49,2% |
| Sin estrés económico | 13,3% | |
| Estrato socioeconómico | Medio-alto | 11,8% |
| Medio-bajo | 23,2% | |
| Bajo | 32,5% | |
| Muy bajo | 47,5% | |
| Pobreza x Estrés económico | Pobres con estrés económico | 55,8% |
| Pobres sin estrés económico | 17,7% | |
| No pobres con estrés económico | 44,7% | |
| No pobres sin estrés económico | 12,7% | |
| Estrato x Estrés económico | Estrato medio-alto sin estrés | 7,2% |
| Estrato medio-alto con estrés | 39,7% | |
| Estrato medio-bajo sin estrés | 13,5% | |
| Estrato medio-bajo con estrés | 44,3% | |
| Estrato bajo sin estrés | 15,9% | |
| Estrato bajo con estrés | 48,2% | |
| Estrato muy bajo sin estrés | 30,1% | |
| Estrato muy bajo con estrés | 55,4% | |
| Área geográfica (Total) | Resto urbano | 30,6% |
| Conurbano bonaerense | 29,7% | |
| Otras grandes áreas metropolitanas | 26,5% | |
| CABA | 12,8% | |
| Área geográfica x Con estrés | Resto urbano con estrés | 56,8% |
| Otras grandes áreas metropolitanas con estrés | 46,2% | |
| Conurbano bonaerense con estrés | 45,1% | |
| CABA con estrés | 43,6% | |
| Área geográfica x Sin estrés | Otras grandes áreas metropolitanas sin estrés | 14,9% |
| Conurbano bonaerense sin estrés | 14,5% | |
| Resto urbano sin estrés | 13,4% | |
| CABA sin estrés | 5,4% |
Informe completo:
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