11 Sep 19:47h
En el marco del Día del Maestro y del aniversario del fallecimiento de Domingo Faustino Sarmiento, el estudiante avanzado y ayudante de la cátedra Historia Argentina I en la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), Hernán Carrizo, analizó en Pelado Stream la complejidad del expresidente como un autodidacta de proyección internacional.
Carrizo admitió que Sarmiento se encuentra en una suerte de tribunal abierto debido a la alta exposición de sus contradicciones políticas e ideológicas, producto de haber dejado todo su pensamiento por escrito, e invitó a abordarlo en su contexto histórico.
Sarmiento se construyó a sí mismo desde San Juan, en un contexto distante de los sectores elitistas de la época. Como recordó Carrizo citando a la historiadora Hilda Sábato, esa impronta personal le permitió imponerse en las elecciones presidenciales de 1868 frente a candidatos tradicionales como Rufino de Elizalde —alineado con el oficialismo de Bartolomé Mitre— y Justo José de Urquiza. En ese trayecto de consolidación, Sarmiento sintetizó las tensiones de la organización nacional bajo su conocida frase: «Yo soy porteño en el interior y provinciano en Buenos Aires».
Durante la entrevista, se enfatizó que reducir la labor de Sarmiento únicamente al ámbito escolar resulta insuficiente, dado que impulsó el primer censo nacional, el Servicio Meteorológico, el Código Civil, la minería y los minifundios agrícolas para democratizar la tierra frente al modelo de latifundios promovido por las élites.
Carrizo destacó que su postura de brindar educación masiva para todos («educar al soberano») chocó con la concepción elitista de Mitre, orientada solo a la clase dirigencial. Del mismo modo, su respaldo al rol público de la mujer en la educación junto a educadoras como Juana Manso difirió de la visión de Juan Bautista Alberdi, quien postulaba relegar a la mujer al ámbito doméstico privado.
La charla repasó los principales conflictos de su vida pública, entre los que se cuentan sus disputas con la Iglesia por la defensa de la educación laica antes de la sanción de la ley en 1884 y el distanciamiento definitivo con Mitre a raíz de la muerte de su hijo adoptivo, Dominguito, en la Guerra del Paragua.
Al evaluar la percepción actual del prócer, Carrizo afirmó que en Argentina las únicas figuras que cosechan un consenso unánime son José de San Martín y Manuel Belgrano. Por el contrario, definió a Sarmiento como una figura sujeta a constantes discusiones y usos políticos contemporáneos, reafirmando la necesidad de volver a leer sus escritos originales para formar un juicio propio.
PELADO STREAM
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