Plata en el bolsillo: La receta de San Juan para amortiguar el tarifazo nacional

09:54h

Antes de empezar, una advertencia: para hablar de tarifas, hay que hablar de números. Y los números son áridos. Pero hay que hacerlo, para entender el motivo por el que el gobierno de San Juan decidió ponerle plata en el bolsillo a la gente, a través de una batería de subsidios silenciosos.

Es y será, siempre y en todo lugar, una decisión política. Aliviar el peso de las tarifas -aunque sea parcialmente- significará descomprimir el malestar social que se expresa en una frase latiguillo: ‘no llego a fin de mes’.

El gobierno de San Juan prorrogó los incrementos provinciales a costa de invertir más de 1.800 millones de pesos por mes para mantener congelados o diferidos estos aumentos tarifarios.

Además, se destinan unos 3.000 millones de pesos al año para sostener el beneficio de la tarifa social, que llega de manera directa a unos 70.000 suministros domiciliarios de escasos recursos.

Son todas cifras actualizadas por el vicepresidente del EPRE, Roberto Ferrero, este jueves en Pelado Stream.

Sin embargo, San Juan solo puede atenuar el azote de un tercio de la tarifa. Solo el apartado de distribución es regulado por la provincia. Los otros dos componentes -generación y transporte- dependen de Nación.

Entonces, ya no alcanza con asistir a los sectores más vulnerables. Ya no alcanza con frenar los incrementos de la tarifa que regula la provincia. No cuando el invierno crudo arrojó consumos por encima del promedio habitual y son cada vez más las familias que tienen problemas para pagar la luz.

Por ese motivo el EPRE anunció que en los próximos días se podrá pagar la luz en cuotas. Las boletas de mayo, junio, julio y agosto se pondrán abonar en planes de 4 a 6 pagos con tasa subsidiada gracias al Fondo de Contención Tarifaria.

Esta financiación estará disponible para cualquier hogar, sin importar su ingreso. No será para beneficiarios de tarifa social únicamente. Como todo subsidio, significará ponerle plata en el bolsillo a la gente. Significará descomprimir la olla a presión.

Ofrecer un financiamiento en las condiciones de mercado solo agravaría el problema de morosidad que tienen las familias. Por eso hubo que diseñar una tasa de interés que no existe en otro ámbito, de alrededor del 15 por ciento contra el 30 por ciento del Banco Nación.

Todo tiene que ver con todo. Mientras el gobierno nacional festejó el índice de precios al consumidor que mide el INDEC que arrojó el 1,7 por ciento de incremento promedio en agosto, las tarifas reguladas subieron el 2,8 por ciento.

Dicho en otros términos, las boletas subieron más de un punto por encima de la inflación.

El discurso oficial dirá que había que sincerar las tarifas porque el costo fiscal de tener las estufas y los acondicionadores de aire enchufados a toda hora es inaceptable y así Argentina nunca será Irlanda dentro de 30 años.

Habrá quienes acepten mansamente esta nueva realidad en que la energía se convirtió en un agujero por donde se desangra el ingreso de las familias. Posiblemente la tolerancia se termine cuando llegue la orden de corte de servicio.

Hay amplio consenso acerca de cómo se multiplicó el peso de las tarifas. El INDEC se había prometido adecuar la medición de la inflación desde enero, pero el ministro Luis Caputo ordenó seguir aplicando una ecuación vieja que subestima este impacto en el costo de vida.

Va de nuevo: el índice de precios al consumidor mide muy livianamente el impacto de las tarifas y esta deformación contribuye a la idea de que la inflación está cayendo.

Aquella decisión de postergar el sinceramiento del índice desencadenó la renuncia del entonces titular de INDEC, Marco Lavagna, uno de los sobrevivientes del gobierno de Alberto Fernández que continuó en funciones luego del traspaso del poder a Javier Milei.

Pero todo esto es historia. El presente se cuenta de mes en mes, cuando llega la hora de los vencimientos, la plata no alcanza y hay que salir a pedir prestado.

Frente a este problema ‘entre privados’, el gobierno provincial sigue poniéndole plata en el bolsillo a la gente a la vieja usanza, vía subsidios. De alguna manera hay que calmar los ánimos.

PELADO STREAM

Daniel Tejada
hola@peladostream.com.ar
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