No le pidan peras al olmo, mucho menos al Papa

09:51h

No le pidan peras al olmo, ni le pidan al Papa León XIV ninguna sorpresa en su visita a la Argentina. Palabras más, palabras menos, fue lo que dejó en claro el arzobispo de San Juan, Monseñor Jorge Lozano, este jueves en Pelado Stream.

Según Lozano, el Papa en Argentina insistirá con una frase muy suya: «Hay que desarmar las palabras».

Alguno interpretará que es un mensaje directo a Javier Milei, ya que el presidente acostumbrado a utilizar el discurso como una bazuca, con expresiones recurrentes tales como:

«Nido de ratas», «manga de ladrones», «chorros», «ensobrados», «zurdos de mierda» o «inmundicia humana».

Milei construyó su victoria en 2023 encarnando el hartazgo social, la frustración y la indignación contra la política tradicional. La casta.

Al que le quepa el saco, que se lo ponga. El Papa León no tendrá un mensaje exclusivo para la Argentina, diferente al que está llevando por el resto del planeta. Lo que piensa y dice en el Vaticano, lo pensará y dirá en el Río de la Plata en noviembre próximo.

El problema para Milei es que esta vez cada afirmación pontificia será interpretada a la luz de la realidad argentina. No habrá modo de patear la pelota afuera.

Al planteo de «desarmar las palabras», el Papa León le sumará lógicamente las premisas máximas de la Doctrina Social de la Iglesia, que colisiona frontalmente con muchas de las políticas centrales del modelo libertario.

Para empezar, el rol del Estado. «Donde el Estado se retira, ese lugar lo ocupan las mafias», dijo enfático Monseñor Lozano este jueves, con su último libro en las manos, «Clamor de los pobres, gemido de la tierra», inspirado en la encíclica Fratelli Tutti del Papa Francisco.

«Los poderosos no necesitan del Estado», agregó el obispo. Inmediatamente este periodista recibió un Whatsapp de fuente reservada, de una importante dirigente política, que decía: «Estoy a dos llamados de pedirle a Monseñor que sea gobernador». Fue chiste. ¿O no?

La Iglesia participa en la cosa pública desde el Imperio Romano en adelante. Quien interprete que las homilías mueren dentro de los templos, se equivoca.

Lozano, como cualquier otro miembro de la Iglesia Católica, está inscripto en la verticalidad orgánica que le permitió convertirse en una institución milenaria. Por eso cada definición suya es la definición del cuerpo.

En esta línea, rechazó otra de las banderas de la derecha: la meritocracia. Lo explicó con absoluta claridad: ¿Qué mérito tiene un bebé nacido en un barrio rico frente a un bebé nacido en un barrio pobre? Ninguno de los dos eligió el vientre. La vida de ambos inició condicionada de manera diferente. Muy diferente. Uno tendrá más y mejores posibilidades que el otro.

De ahí mismo surge el planteo de equidad más que igualdad. Cuando el punto de partida es tan disímil, tan desparejo, la igualdad se convierte en una injusticia.

«La equidad nos hace darle más a quien más necesita», afirmó Lozano. Es lo que la derecha tilda de «pobrismo». El obispo le hizo frente a esta imputación que cargan especialmente los curas de la opción por los pobres.

Ayudar más a los que menos tienen es, más que un slogan, la piedra basal para todo lo demás. «Al mundo hay que mirarlo desde las periferias», advirtió el líder religioso.

La histórica visita del Papa León a la Argentina ocurrirá sin sorpresas. Y no se limitará a lo discursivo, sino que tendrá una serie de gestos consistentes con ese mensaje predecible.

Lozano confirmó que todos los obispos deberán esperar al Papa en un mismo lugar y serán trasladados en burbuja durante la visita pontificia para participar de diversas actividades de alto contenido social: un encuentro con las fuerzas vivas, los sindicatos, las organizaciones intermedias, los docentes y los científicos, y posiblemente una visita a una unidad carcelaria.

Todo sucederá bajo la atenta mirada de los casi 50 millones de argentinos, con el monopolio absoluto de la agenda pública. Voluntaria o involuntariamente. Cada palabra suya, cada foto que deje a lo largo del recorrido, tendrá un impacto político inevitable.

Nadie se vaya a dar por sorprendido. No le pidan peras al olmo, ni le pidan al Papa que vaya en contra de la doctrina de la iglesia que él encabeza.

PELADO STREAM

Daniel Tejada
hola@peladostream.com.ar
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