14 Ago 07:56h
En un encuentro sorpresivo de cinco horas en el Hotel Emperador de Buenos Aires el pasado martes 11 de agosto, los tres referentes máximos del peronismo, Axel Kicillof, Máximo Kirchner y Sergio Massa, sellaron una tregua política tras meses de distanciamiento y fuertes internas. La reunión, convocada por los jefes de bloque parlamentarios Germán Martínez y José Mayans, tuvo como eje central la defensa unánime de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) frente al avance del gobierno de Javier Milei, que busca eliminarlas o suspenderlas.
El cónclave marcó un hito político, ya que el gobernador bonaerense y el líder de La Cámpora no se veían personalmente desde las elecciones de octubre de 2025. La tregua fue facilitada por la reciente victoria legislativa en el Senado contra la ley de extranjerización de tierras, lo que generó un «buen clima» para que todas las vertientes de Unión por la Patria volvieran a sentarse en una misma mesa. Según relató el senador José Mayans, el reencuentro transcurrió sin tensiones: «Se saludaron muy bien, se dieron un abrazo, una reunión que estuvo muy bien, donde cada uno pudo hablar».
Además de la tríada bonaerense, la cumbre contó con la presencia de los gobernadores Ricardo Quintela (La Rioja), Sergio Ziliotto (La Pampa), Gildo Insfrán (Formosa), Gustavo Melella (Tierra del Fuego) y Gerardo Zamora (Santiago del Estero). Quintela, quien actuó como portavoz del encuentro, calificó la reunión como «muy positiva» y destacó que, a pesar de las aspiraciones personales, el objetivo es la unidad: «Había dos o tres aspirantes a candidatos a presidentes sentados en la misma mesa… el objetivo es lograr la unidad del peronismo y, sobre todo, empatizar con la sociedad».
El acuerdo estratégico alcanzado busca institucionalizar una mesa política nacional para coordinar la estrategia opositora de cara a 2027. Para el peronismo, las PASO son consideradas una herramienta vital para «sanar las heridas internas a través de los votos» y legitimar una propuesta electoral amplia. En este sentido, los dirigentes lanzaron una advertencia a los sectores propios que colaboran con el oficialismo: «Los que apoyen la eliminación o suspensión de las PASO se van a tener que hacer cargo de ayudar a Milei a tener 4 años más de este infierno para la gente».
La agenda del encuentro superó la cuestión electoral, abordando temas urgentes para las provincias como el Presupuesto 2027, el impuesto a los combustibles y el Régimen de Zona Fría. También se manifestó una presión explícita hacia los gobernadores Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Raúl Jalil (Catamarca), señalados por su cercanía al Gobierno nacional. Con esta cumbre, el peronismo busca transformar la disputa interna en una estrategia de poder unificada, planteando el primer mojón de resistencia coordinada frente a la administración libertaria.
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