27 Oct 12:30h
El periodista Roberto Pugliese analizó este martes en Pelado Stream el rol de los sondeos políticos en la actualidad y lanzó una advertencia central ante el escenario electoral: no hay que confiar de manera absoluta en sus resultados. Durante su intervención, el especialista explicó que las mediciones perdieron su valor diagnóstico original para transformarse en herramientas de marketing y posicionamiento de dirigentes, afectadas por la baja tasa de respuesta, la opacidad metodológica y la dificultad para captar al electorado volátil e indignado.
Pugliese señaló que la transición desde las encuestas domiciliarias y telefónicas tradicionales hacia los sistemas en línea o mediante automatización digital distorsionó la muestra estadística. Con estos métodos modernos, la participación quedó relegada a un grupo sesgado.
«La respuesta te la da el que tiene tiempo o el que quiere. Entonces, ya la tasa de respuesta es menor y el que responde no representa lo que no responden», afirmó el periodista en el canal de emisiones en directo.
A este fenómeno se suma la brecha ideológica en la medición del voto. Según el análisis de Pugliese, el electorado de centro o centroizquierda suele alinearse con las proyecciones previas, mientras que el espacio de derecha y los votantes antisistema presentan variaciones de entre cinco y siete puntos respecto a los números proyectados.
«Hay un espacio ideológico que es más difícil de predecir, que es el de la derecha porque es el electorado más indignado en el electorado antisistema», puntualizó sobre los ciudadanos que rechazan la evaluación previa y deciden su conducta directamente en las urnas.
En relación con el alcance real de estas herramientas, el analista remarcó que existe una confusión habitual entre la naturaleza del estudio y su capacidad de anticipación.
«La encuesta es una fotografía, no un pronóstico, es nada más que en ese momento, en esa circunstancia y con esa medición», enfatizó Pugliese.
El periodista sostuvo que la falta de información pública sobre la autoría y los métodos aplicados incrementa la desconfianza social. Esta opacidad provoca que las personas se nieguen a contestar o que brinden respuestas falsas solo para cumplir con la formalidad.
Además, Pugliese ubicó una causa determinante en la conducta ciudadana durante los días previos a los comicios. En la última semana previa a la elección, período en el cual la legislación prohíbe la difusión de sondeos, se define el voto no encuadrado ni orgánico.
«La encuesta ha dejado de ser hoy una herramienta de campaña para hacer una herramienta de marketing», aseveró al sintetizar el viraje del sector hacia la instalación mediática de candidatos.
Al revisar la evolución histórica del instrumento, Pugliese recordó que durante la década de 1980 las campañas políticas se articulaban sin encuestas sistematizadas, guiadas únicamente por el oficio y la percepción directa en las calles. Como ejemplo de esa época, citó la campaña presidencial de Raúl Alfonsín en 1983, donde la tranquilidad de los militantes provenía de la multitud presente en los actos y no de cifras previas.
En ese marco, el periodista desmitificó un episodio clásico de la política argentina: el incidente del cajón protagonizado por Herminio Iglesias. Según su postura, dicho acontecimiento no causó de forma aislada la derrota del peronismo, sino que constituyó la culminación de múltiples desaciertos estratégicos y la exposición de una modalidad política rechazada por una sociedad que demandaba paz.
Hacia fines de los años 80 y principios de los 90, la política inició una etapa de profesionalización con la llegada de consultores y politólogos. En aquel entonces, los informes de opinión constituían documentos privados destinados a calibrar el discurso interno. Sin embargo, la posterior divulgación masiva en los medios de comunicación transformó estos datos en un mecanismo orientado a generar un «efecto contagio» sobre los votantes indecisos.
Como conclusión de su espacio periodístico en Pelado Stream, Roberto Pugliese ratificó que la única vía para recuperar la utilidad de las mediciones requiere la exposición clara de sus condiciones técnicas. Sin la divulgación del financista, la metodología implementada y el universo encuestado, los sondeos continuarán envueltos en la desconfianza social y alejados de la certidumbre electoral.
PELADO STREAM
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