Gioja y el club de los inoxidables

09:09h

Luiz Inácio Lula da Silva acaba de dar posiblemente el mayor batacazo de su vida con casi 81 años. Donald Trump sufrió un revolcón en las midterms, pero no cuelga su idea de ir por la reelección en 2028 cuando tendrá 82 años. No parece desfasada Cristina Fernández de Kirchner cuando le dice al Washington Post que piensa en una candidatura presidencial en 2027 si antes recupera sus derechos políticos. Para ese entonces tendrá 74 años.

Esta introducción cargada de edadismo es, en realidad, todo lo contrario. La realidad está demostrando que la frontera de los 80 años no es más que un número. No solo por las aptitudes de los dirigentes que están en la arena, sino, en especial, porque hay sociedades dispuestas a ratificar su voto de confianza en ellos.

En este plano se inscribió una anécdota reciente que involucra a un veterano dirigente sanjuanino: José Luis Gioja. Octubre de 2027 lo encontrará con 77 años y muy cerca de cumplir los 78. Quien lo imagine retirado, sería recomendable que lo reconsidere.

La anécdota en cuestión requiere reserva de fuente, porque llegó a este periodista de boca de una fuente off the record. Se trata, lógicamente, de un dirigente del giojismo. Días atrás un peronista de base, de los que militan en los barrios, le preguntó por «El Flaco». Y le mandó un mensaje: «Decile que se presente, que lo queremos votar».

El mensaje llegó a oídos de Gioja, por supuesto. Su respuesta fue enigmática, por supuesto. Si algo caracterizó al tres veces gobernador, exsenador y exdiputado es su habilidad para medir los tiempos y develar su decisión sobre la hora del cierre de listas.

Precisamente esa característica deja siempre un margen de duda o posibilidad de que aparezca en la disputa en primera persona. Nadie lo descarte.

Desde que dejó el Congreso el 10 de diciembre de 2023, Gioja retomó su oficina histórica de calle 9 de Julio. Dicen los que lo frecuentan, que suele haber visitantes de todo calibre. Incluso algunos que no lo contarían públicamente. Incluso algunos que aspiran a la gobernación en 2027 con el sello del PJ.

La misma fuente reservada compartió la siguiente reflexión: si el peronismo tiene un dirigente que conserva esa gravitación, ¿por qué privarse de llevarlo en la boleta?

No es una cuestión endogámica del peronismo solamente. Según una encuesta de la consultora Tiempos, de Cristian Torrejón, presentada el mes pasado, Gioja conserva una imagen positiva de 38 puntos, una negativa de 42 puntos y un interesante «no sabe/no contesta» de 20 puntos.

¿Hay dirigentes que miden mejor que él? Hay. ¿Son muchos los que miden mejor que él? No son tantos.

Por otro lado, en el peronismo resuena el resultado del 2023, cuando la fórmula José Luis Gioja-Fabián Gramajo fue la más votada pero la sumatoria con la fórmula Rubén Uñac-Cristian Andino no alcanzó para derrotar a Marcelo Orrego.

Fue la interrupción de 20 años de gobiernos justicialistas. Pero, en la derrota, Gioja pudo decir que ganó la interna. Tres años después, conserva su influencia.

En esta columna no se habló todavía de categorías, solo de la posibilidad de una candidatura cuando la edad, en el mundo, no es impedimento. El perfil de Gioja podría cuadrar para una postulación al Congreso Nacional.

El peronismo pondrá en juego solo la renovación de la banca de Jorge «Koki» Chica. ¿Aceptaría el uñaquismo entregarle ese lugar a Gioja? Depende.

El acuerdo será global. El 2027 pondrá a todos, todas y todes, de cabeza, en una planificación táctica y estratégica. Los diálogos están abiertos y Gioja, para sorpresa de nadie, tiene un rol protagónico.

Ya integra el selecto club de los líderes «inoxidables»

PELADO STREAM

Daniel Tejada
hola@peladostream.com.ar
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