Francisco Zito, a corazón abierto en PS: ¿Por qué cierra su atelier?

14:32h

El emblemático diseñador sanjuanino Francisco Zito decidió poner fin a una etapa fundamental de su vida luego de 30 años de trayectoria. Con la voz quebrada, confesó: «Estoy muy emocionado… no ha sido fácil, pero es una decisión que la tenía pensada ya hace un par de meses largos y bueno, es un cierre de ciclo».

Para Zito, este momento representa uno de los sentimientos más profundos de su carrera. Admitió que se encuentra «hecho hilachas» por la carga emocional que conlleva despedirse de su espacio creativo.

En una íntima entrevista realizada este jueves en vivo en Pelado Stream por el periodista Daniel Tejada, el diseñador explicó que la realidad económica y la estructura de su negocio se volvieron insostenibles.

Según las fuentes, la caída estrepitosa de la demanda fue el detonante principal: «No se puede sostener con un vestido un mes de una estructura semejante». Zito, quien siempre se consideró un creador de alta costura que manejó presupuestos elevados, reconoció que ya no podía mantener a su personal y sus obligaciones bajo las condiciones actuales.

El cierre no es solo una cuestión de números, sino un acto de honestidad con su propia historia. Zito reveló que está rematando todo lo que hay en su atelier —desde telas de seda natural traídas de París hasta obras terminadas— para saldar deudas impositivas y, sobre todo, para reconocer legalmente los años de trabajo de sus colaboradores.

«Quiero dejar todo en claro y en blanco hacer el reconocimiento de los años trabajados hacia mí», afirmó con firmeza. Y destacó que en tres décadas nunca tuvo que pisar un juzgado laboral.

A pesar del dolor de este adiós, Francisco no abandonará su arte. Aunque planea «reiniciarse» y trabajar como empleado diseñando prototipos con una concepción oriental para una empresa internacional, asegura que su vínculo con la creación es inseparable de su existencia.

Ante la pregunta de cuánto tiempo podrá estar sin una tijera en la mano, su respuesta fue contundente: «Nada, ni un día… No hay día que no haga algo con una tijera».

El legado de su atelier queda guardado en las miles de historias de felicidad que ayudó a vestir: novias, quinceañeras y momentos inolvidables que transitaron por su «burbuja» creativa.

«Soy y he sido inmensamente feliz… me quedo con la búsqueda de momentos felices», concluyó, cerrando este capítulo con la gratitud de quien sabe que su obra ha formado parte esencial de la historia social de San Juan.

PELADO STREAM

Redacción PeladoStream
redaccion@peladostream.com.ar
Sin comentarios

Comentar