El segundo gesto explícito de Orrego para Milei

09:47h

En medio del show de los 127 juramentos este miércoles en la Cámara de Diputados de Nación, hubo una votación sensible que pasó inadvertida pero fue de alto valor político: la ratificación de Martín Menem como presidente del recinto.

Pese a la oposición de Unión por la Patria, el riojano igualmente se impuso. La Libertad Avanza, convertida en primera minoría, tiene número propio para resistir los embates peronistas. Pero igualmente sabrá apreciar los apoyos adicionales. Y eso fue lo que ofreció el orreguismo.

La diputada nacional Nancy Picón y el debutante Carlos Jaime acompañaron a los libertarios para sostener a Menem en la conducción del cuerpo. José Peluc reconoció el gesto, muy brevemente, cuando habló con Pelado Stream al día siguiente.

‘Ayer acompañaron’, dijo escueto el sanjuanino más cercano a Karina Milei. No se deshizo en halagos ni sobreactuó un afecto que no existe. Pero el giro dialoguista entre ambos sectores se hizo evidente después de las elecciones del 26 de octubre.

Votar por la continuidad de Menem fue esencialmente un gesto dirigido a la Casa Rosada. La cercanía de Martín con Karina es de público conocimiento. La Secretaria General de la Presidencia estuvo en un palco junto a su hermano, Javier, atestiguando el momento. Y tomando nota, seguramente.

Este fue el segundo gesto de Marcelo Orrego en el Parlamento. El primero sucedió el mes pasado, cuando el presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, Bertie Benegas Lynch, necesitaba la última firma para sacar el dictamen de mayoría del Presupuesto 2026. Picón le dio ese aval sobre la hora. Fue una victoria parcial sobre Unión por la Patria, que sacó dictamen propio por minoría.

Este tipo de acciones, lógicamente, lleva implícito el contrato de reciprocidad. Orrego renovó el pacto de buena fe con Milei. Ahora vendrán días cruciales para sopesar las atenciones de uno y otro lado.

Es inminente la convocatoria a sesiones extraordinarias y el primer puesto en las prioridades lo ocupa la Ley de Presupuesto 2026. Para Milei la premisa innegociable es el equilibrio fiscal y el ajuste del gasto. Para Orrego, como para el resto de los gobernadores, la premisa es dejar de perder recursos.

Es la discusión más incómoda de todas. Las partidas discrecionales prácticamente se extinguieron, como los fondos para obra pública y los programas especiales. Pero lo verdaderamente preocupante es la caída de la coparticipación. Solo en noviembre la contracción fue del 5 por ciento, en la comparación interanual.

Si las provincias siguen pagando el costo de la motosierra, el nuevo pacto de gobernabilidad podría deteriorarse al poco andar. Ya sucedió en la primera mitad de mandato. Milei llegó a las elecciones del 26 de octubre en el más absoluto aislamiento, con todos los gobernadores en contra y un Congreso dispuesto a revertir cada veto.

Milei puso a todos los gobernadores en la vereda de enfrente. Así los diputados de Orrego terminaron votando junto a los de Axel Kicillof, por ejemplo. Las urnas volvieron a ordenar el tablero. Pero también llegó una orden directa desde Washington y el Fondo Monetario Internacional para la Casa Rosada: hay que construir gobernabilidad.

Desde Buenos Aires, Peluc dijo en Pelado Stream que la relación con los gobernadores siempre estuvo bien y que fue más un invento de la prensa que otra cosa. No cabe polemizar lo evidente. La ruptura existió y la reconciliación solo sucedió después de los comicios.

Pero lo verdaderamente relevante no es la negación del conflicto con los gobernadores, sino el cambio de discurso. Que Peluc diga que con el gobernador Orrego está todo bien, es un mensaje político directo. No suyo, sino de la Casa Rosada.

No es amor. Simplemente es necesidad.

PELADO STREAM

Daniel Tejada
hola@peladostream.com.ar
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