El regalito de Navidad de Munisaga y Gramajo

09:37h

En la víspera de las fiestas de fin de año, las esperanzas se renuevan. Ese podría ser el mensaje implícito en la galería de fotos que dejaron este sábado el intendente de Rawson, Carlos Munisaga, y el ex intendente de Chimbas, Fabián Gramajo, en un peronismo que logró sostener la unidad en 2025 pero tiene todo por definir rumbo a 2027.

El motivo oficial fue la escenificación de la Misa Criolla en la plaza de Villa Krause, donde Munisaga fue el anfitrión y Gramajo, el invitado especial. No hubo ninguna otra figura política de peso aparte de ellos dos. La sucesión de abrazos y el video posteriormente compartido en sus respectivas redes sociales evitan hacer mayores interpretaciones.

No hay que buscar nada entre líneas. La alianza política entre ambos goza de buena salud y funciona como contrapeso frente a un mapa todavía confuso, donde los intendentes ganaron terreno en la toma de decisiones políticas pero el senador Sergio Uñac demostró que sigue teniendo alta influencia. Incluso sobre los jefes comunales.

Tanto Munisaga como Gramajo conservan el diálogo con Uñac, pero hace rato que no les resulta simpático allanarse a las disposiciones del ex gobernador. Las cosas cambiaron. El punto es que ese cambio todavía está en proceso.

Por eso resulta oportuno que cada uno cuide su lugar. Es lo que aparentemente están haciendo los caciques de Rawson y Chimbas, los dos departamentos más importantes en padrón de votantes que continúan en manos del peronismo.

Con el eje Este-Oeste, entre Santa Lucía, Capital y Rivadavia, dominado por el oficialismo orreguista, el PJ tiene absoluta dependencia de Rawson y de Chimbas para equilibrar las cargas en 2027. Así funcionó el reparto de votos en 2025, sin ir más lejos.

La sociedad política entre Munisaga y Gramajo se tonificó a lo largo de este año. Nació como lo que fue: una respuesta territorial a la disputa de poder dentro del peronismo.

Ninguno de los dos tuvo objeciones infranqueables para permitir que Cristian Andino fuera el candidato a diputado nacional. Pudo haberles gustado más o menos la propuesta, pero llegada la hora de la definición estuvieron dispuestos a acompañar.

De hecho, Gramajo se allanó a figurar como candidato simbólico en tercer lugar, fundamentalmente para demostrar que sigue teniendo gravitación en Chimbas. Y lo demostró.

Munisaga también se pudo adjudicar el resultado positivo obtenido en Rawson.

Pero la candidatura de Andino, más allá de sus pergaminos personales, quedó signada por el uñaquismo. Fue el compañero de fórmula de Uñac en 2023 y llegó al Congreso Nacional como hombre alineado con el senador, al igual que Jorge ‘Koki’ Chica.

Más allá de la renovación de autoridades partidarias que puso al trío Juan Carlos Quiroga Moyano, Graciela Seva y Fabián Aballay en la conducción, la lista de diputados nacionales se terminó resolviendo en una mesa de dos: de un lado, Sergio Uñac; del otro, José Luis Gioja.

Y cuando Gioja se retiró disconforme y retiró a toda su gente de esa nómina, Uñac dispuso de los lugares. Si esa lógica de poder interno se extiende, ¿quién tendrá el corta pizza para definir lugares en 2027?

Ese es el quid de la cuestión.

Munisaga no jugaba más que un plebiscito parcial en 2025. Gramajo, una candidatura simbólica. Para los dos, la apuesta en 2027 será mucho mayor. La reelección para el rawsino, sin atenuantes. ¿Y el chimbero?

¿Podría Gramajo volver al municipio y desplazar a Daniela Rodríguez cuando la intendenta tiene la posibilidad de ir por otro mandato consecutivo? ¿O buscará Gramajo un salto a lo provincial como intentó en 2023?

Sea como fuere, ninguno de los dos, Munisaga ni Gramajo, se sentarán a esperar que Uñac les diga qué lugar les toca a cada uno.

Con música de Misa Criolla de fondo, ese fue el mensaje. O el regalito de Navidad. Felices fiestas.

PELADO STREAM

Daniel Tejada
hola@peladostream.com.ar
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