13 Jul 09:06h
¿Habrá llegado la hora finalmente de que el peronismo se atreva a llevar a una mujer en la fórmula de gobernador y vice? Todavía no hay respuesta, porque es pronto. Pero hay un clima previo que es bastante indicativo al respecto. Y un par de nombres que se repiten en las conversaciones, por distintos motivos: Daniela Rodríguez y Romina Rosas, en orden indistinto.
El solo hecho de que sus nombres estén en las mesas de café es muy relevante. Marca una diferencia sustancial con precampañas anteriores, cuando el género femenino directamente parecía reservado a la esfera legislativa por una cuestión de cupo obligatorio.
Las cosas cambiaron. O al menos eso parece. Las mujeres se convirtieron en piezas claves del ajedrez peronista, en un contexto de renovación y redefinición.
Daniela Rodríguez está habilitada para ir por la reelección como intendenta de Chimbas y todo indica que esa sería su primera vocación. Pero, como dijo el General: primero la Patria, después, el movimiento y por último los hombres (o las mujeres). La jefa comunal tiene una profunda formación peronista.
¿Por qué motivo Rodríguez aparece en el abanico de potenciales compañeras de fórmula? Mínimamente por dos razones de peso y un bonus track.
La primera razón es que conduce uno de los dos bastiones del peronismo en el Gran San Juan. La intendenta de Chimbas en una fórmula para gobernador y vice debería empujar bastante la cosecha de votos, cuanto menos, de la avenida Benavidez al norte.
Al norte y al sur también, teniendo en cuenta la alianza con Rawson vía Carlos Munisaga, que se gestó hace tiempo para conformar un eje de poder alternativo al uñaquismo y al giojismo históricos.
La segunda razón que alienta las chances de Daniela es que integra el espacio ‘Chimbas te Quiero’, devenido en ‘San Juan te quiero’. Si ella pegara el salto a lo provincial, quedaría servido en bandeja el regreso de Fabián Gramajo a la intendencia de la que se despidió en diciembre de 2023.
Gramajo merece una columna aparte.
Entonces, dos razones de peso para especular con Daniela: su poder territorial y su pertenencia política. Pero también hay un bonus track: tiene una excelente relación con todos los sectores del peronismo no gramajistas. Incluso, se ha mostrado en varias ocasiones cercana a Cristian Andino. ¿Hace falta aclarar más?
Por supuesto, Daniela tiene flancos débiles. Puede no ser la primera opción de Sergio Uñac y de José Luis Gioja, los dos mandamases que todavía tienen mucho poder de decisión y negociación interno.
Es ahí donde emerge la otra protagonista de este análisis: Romina Rosas. A diferencia de Rodríguez, la intendenta de Caucete está transitando su segundo y último mandato en el municipio. Por lo tanto quedará liberada en 2027 para jugar donde se la requiera.
Hacia adentro del PJ y hacia afuera también está muy identificada con Uñac. De hecho, fue la figura impulsada por el senador para completar la lista de diputados nacionales el año pasado, segunda de Andino, cuando Gioja retiró a toda su gente de la nómina, disgustado por los términos del acuerdo ofrecido.
De todos los intendentes justicialistas, Rosas ha sido probablemente la más combativa hacia la gestión de Marcelo Orrego. Esa cucarda la posiciona también como una referencia dentro del partido que tiene hambre de recuperar el poder.
Entiéndase que la mención de Rodríguez y Rosas es solo a título ilustrativo. La cuestión de fondo es que las mujeres, por primera vez, están en la conversación previa para integrar una fórmula de gobernador y vice.
Con seguridad habrá muchos otros nombres en danza. Hay que mencionar, sin ir más lejos, a la diputada y vicepresidenta del PJ, Graciela Seva.
Ella fue quien, en Pelado Stream, instaló el asunto: ampliar la reforma electoral e imponer la paridad de género también para el cargo de gobernador y vice. Tal vez no sea necesario. Tal vez el tiempo llegó.
PELADO STREAM


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