Universitarios arrepentidos y no tanto

09:57h

A riesgo de ser repetitivos, hay que recordar que Javier Milei habló acerca del arancelamiento universitario en la campaña presidencial de 2023. Luego moderó sus expresiones y migró hacia los vouchers, de dudosa implementación. No solo ganó aquel balotaje frente a Sergio Massa sino que arrasó. En San Juan obtuvo el 60 por ciento de los votos.

Dos años y medio después, con cuatro marchas universitarias y otro paro anunciado para la semana próxima, es legítimo preguntar si quienes votaron por Milei dentro de la comunidad académica hoy están arrepentidos y no apoyarían la continuidad del modelo en 2027.

Según la secretaria de Extensión Universitaria de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), Laura Garcés, ya se escucha en las conversaciones de pasillo en los claustros docentes ese arrepentimiento. Cuando la motosierra pega en el bolsillo, no hay atenuantes.

En Pelado Stream, Garcés dijo que ‘el gobierno nacional no cree en la educación pública’. Su clip fue viral en redes. Las reacciones fueron diversas. A favor y en contra.

La experiencia aconseja evitar las interpretaciones apresuradas. Si bien es cierto que el factor económico manda por encima de todos los demás, hay otras categorías que definen el voto. En la universidad el componente ideológico cuenta.

El año pasado Tadeo Berenguer ganó holgadamente la reelección en la UNSJ, a punto tal que su retador, Jorge Cocinero, se bajó de la segunda vuelta al entender que la diferencia ya era irremontable.

A la posición de Berenguer no hay que explicarla, desde el momento mismo que integra el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y encabezó cada marcha de protesta en San Juan.

Cocinero no militó el ajuste a las universidades, pero encarnó esa corriente interna que despotrica contra las designaciones aprobadas por el Consejo Superior sin concurso previo o pone en duda la ejecución presupuestaria en contextos de escasez.

Cocinero también representa al sector docente que prefiere no marchar ni hacer paro. ¿Es minoritario este sector? Sí, lo es. Pero existe.

¿Qué magnitud tiene el sector universitario dispuesto a bancar a Milei pese a todo? Es difícil saberlo. Pero hace tiempo que La Libertad Avanza está militando en las universidades públicas para confrontar con las agrupaciones de origen peronista, de izquierda o incluso la Franja Morada, de cuna radical.

La vicerrectora Andrea Leceta lo manifestó abiertamente en Pelado Stream. Palabras más, palabras menos, dijo que los libertarios acusan al resto de hacer política en las universidades, pero ellos también están intentándolo, salvo que no pueden ganar ni siquiera en un centro de estudiantes. Letal.

A Milei no le va bien en las encuestas por estos días. Para el presidente y el coro libertario, la culpa la tienen los periodistas, los economistas disidentes y los dirigentes opositores que están perdiendo privilegios. El relato se desmorona frente a los indicadores económicos oficiales. La inflación mayorista de abril dada a conocer esta semana por encima del 5 por ciento basta para acreditar el punto. Pero no importa.

La identificación con el discurso libertario sigue muy fuerte en al menos un 30 por ciento de la población. Ese es el piso duro que encontró La Libertad Avanza sin importar la consultora que lo mida. Si ese es el nivel más bajo de Milei, entonces le bastaría producir algún alivio económico en la micro para recuperar algunos puntos perdidos.

La universidad no escapa a esta lógica. Si Milei ganó con el 60 por ciento en San Juan en noviembre de 2023, cabe interpretar que el voto fue transversal. Mucho de eso se le fue cayendo en el camino. Seguramente hay arrepentidos que no están dispuestos a reincidir. Con la misma seguridad hay de los otros. Los no tan arrepentidos que, frente al clima hostil, se llaman a silencio. Pero igual votan.

PELADO STREAM

Daniel Tejada
hola@peladostream.com.ar
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