Milei tiene una bala de plata

09:48h

Un dirigente sanjuanino que estuvo hace algunos días con Sergio Massa trajo de Buenos Aires un par de coordenadas del ex candidato presidencial.

La primera, que hay que esperar hasta después del mundial para arrancar la carrera electoral 2027.

Y la segunda, que Javier Milei habría tocado fondo en las encuestas y, por lo tanto, de aquí en adelante podría repuntar.

Las dos premisas parecen razonables. Pero no se trata de puro sentido común, en absoluto. Salen de la cocina donde se cuece la política nacional. Ahí radica su verdadero valor.

Visto de ese modo, el panorama encaja a la perfección con una hipótesis que se viene sosteniendo desde esta columna de análisis y opinión: Milei tiene una bala de plata para sostenerse en el poder por otros cuatro años. Una sola.

Esa bala de plata consiste repuntar lo suficiente como para obtener al menos el 40 por ciento de los votos en primera vuelta y dividir a la oposición cuanto sea posible para que nadie se acerque demasiado.

Si zafa del balotaje, entonces tendrá la victoria en la mano.

Pero si los errores propios o los aciertos ajenos evitan el triunfo en primera vuelta, entonces la era libertaria habrá terminado. No hay escenario posible de reelección en balotaje. El oficialismo perdería frente a cualquier retador, como le pasó al propio Massa en 2023.

Sepan disculpar los entusiastas libertarios, no hay animadversión en este ensayo. Con el correr de los meses y de los años, los oficialismos tienden a debilitarse. Es un proceso de desgaste que se dispara una vez terminada la luna de miel. Es cuando ya no alcanza la justificación de la herencia recibida.

Bala de plata entonces. Para ganar en primera vuelta, Milei tendrá que reconciliarse con esa porción del electorado poco atenta a los escándalos de corrupción y muy herida por la malaria económica.

Si Milei consigue oxigenar esa microeconomía tan castigada, seguramente habrá un repunte en las encuestas. Es tan elemental como aquella consigna popularizada en los ’90 en Estados Unidos: ‘Es la economía, estúpido’.

Tendrá que calibrar los tiempos muy delicadamente el presidente, también. Por eso la reforma electoral que anunció para este año, que incluye la eliminación definitiva de las PASO, traería aparejada una mayor flexibilidad en el calendario.

De ahí sale la especulación acerca de un adelantamiento importante de las elecciones presidenciales. Según algunas publicaciones periodísticas porteñas, podría votarse en mayo del año que viene.

Ese cronograma implicará votar en San Juan en el primer trimestre del año. Una locura que anticipa los plazos de definición para el próximo semestre. De ahí sale entonces el pedido de Sergio Uñac al PJ nacional, que conduce Cristina Kirchner, de votar cuanto antes en primarias abiertas cada uno de los candidatos de 2027. Antes de que finalice 2026.

El adelantamiento de las elecciones que estaría ensayando La Libertad Avanza implicaría una dificultad para el peronismo opositor. Tendrá menos tiempo para acordar internamente. Y, a mayor división, mejor pronóstico para Milei.

Pero las divisiones del peronismo, entre Axel Kicillof, Cristina Kirchner, Sergio Massa y hasta el pastor Dante Gebel, no son las únicas. El oficialismo libertario también tiene desprendimientos preocupantes.

El más grave de todos es la posible reaparición de Mauricio Macri como candidato presidencial. Él o alguien de su escuadra amarilla. ¿Acaso el expresidente puede derrotar a Milei en un mano a mano? Hoy parece muy poco probable. Pero no importa.

La sola aparición de Macri o algún referente del PRO en la grilla de presidenciables impactará como una resta para La Libertad Avanza. Ya sean uno, dos, tres o diez puntos, no importa. El menor desvío sería letal para el plan de continuidad de Milei.

Por eso, a esta altura de los armados, sería más preocupante para la Casa Rosada el comportamiento de Macri que los movimientos en el peronismo en la vereda de enfrente. Al menos por ahora.

PELADO STREAM

Daniel Tejada
hola@peladostream.com.ar
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