14 May 09:30h
El que avisa no traiciona, dice el refrán popular. José Luis Gioja ya había anticipado su respaldo a la candidatura presidencial de Axel Kicillof y le había bajado el pulgar a las aspiraciones de Sergio Uñac. Lo que sucedió esta semana fue, naturalmente, lo que tenía que pasar.
Uñac se lanzó en el streaming Blender con Tomás Rebord, un espacio de comunicación hecho a la medida del peronismo porteño/bonaerense, y Gioja inmediatamente contestó con una foto suya junto a Kicillof. Porque sí, la arena de la confrontación política hoy es lo digital.
Que Uñac haya elegido formalizar su precandidatura en Blender fue toda una declaración de intenciones: va por ese electorado peronista que no lo registra. El alto grado de desconocimiento que tiene el senador sanjuanino puede ser una ventaja.
Por supuesto que es, primero, una debilidad. Arranca desde atrás en comparación con Kicillof. Mucho más si pretende disputarle algunos votos en provincia de Buenos Aires, donde se condensa prácticamente el 40 por ciento del padrón electoral de todo el país.
Pero el grado de desconocimiento es también una potencial ventaja, porque evita partir con un techo. No podría tener imagen negativa un dirigente que nadie registra, más allá del círculo de poder.
A eso se refirió Uñac -no inocentemente- cuando dijo que su precandidatura tiene el respaldo de figuras de peso. Entre ellas, Cristina. Hay un guiño implícito de la expresidenta para que el sanjuanino, al menos, intente desafiar a Kicillof.
Ni Cristina ni La Cámpora le perdonan a Axel la falta de devoción. O, como dirían los peronistas, la deslealtad.
Y pasó lo que tenía que pasar. Luego del lanzamiento de Uñac, apareció Gioja junto a Kicillof. Con esa maniobra, el veterano exgobernador se puso a la cabeza del peronismo no-uñaquista sanjuanino y le mandó un mensaje a la militancia nacional también: ojo, no todos bancan a Sergio en su provincia. Ojo.
Son cosas minúsculas en un contexto tan difícil para el ciudadano de a pie. Pero para llegar a las elecciones de 2027, cuando Javier Milei se jugará la reelección, primero habrá que transitar por estos tiempos preparatorios.
El peronismo, como dijo Mauricio Ibarra este miércoles en Pelado Stream, olfatea un cambio de ciclo. Así como le pasó a Mauricio Macri en 2019, si la economía no mejora para las familias, el péndulo volvería hacia el PJ irremediablemente.
El problema que tiene por estas horas el arco justicialista es quién estará al frente y a quién le tocará acompañar en un segundo plano. Es una disputa de poder.
Uñac está en la mesa de la renovación del PJ a nivel nacional, junto a Kicillof, el santiagueño Gerardo Zamora y alguno más por ahí. No hay demasiado tampoco.
En paralelo permanece agazapado Sergio Massa, cual felino, esperando para dar el zarpazo. Según la prensa porteña, ya rechazó la candidatura a gobernador de Buenos Aires a cambio de apoyar a Kicillof.
Un sanjuanino que estuvo reunido con él hace alrededor de un mes y medio le dijo a este periodista que Massa está esperando a que pase el mundial para tomar una decisión. ¿Qué quiere decir esto? Que todavía nadie debería borrarlo de la línea de largada y que podría hacer un tercer intento de llegar a la presidencia en 2027.
A todo esto, la metodología para resolver candidaturas todavía es un misterio, porque el gobierno libertario pretende eliminar las PASO definitivamente y dejar en manos de los partidos políticos la conformación de listas.
Con el aval de CFK, Uñac está promoviendo una interna larga, inspirada en las primarias demócratas o republicanas de Estados Unidos. Distrito por distrito. Gioja no es ajeno a este plan, por supuesto.
Como dirían los libertarios, todo marcha de acuerdo al plan. Esta semana hubo bandera de largada. Sin reglas claras. Sin ninguna certeza. Pero hubo bandera de largada.
PELADO STREAM
Sin comentarios