El peronismo huele sangre y Orrego puede aprovechar la interna ajena

09:46h

Aunque el General Juan Domingo Perón decía que los peronistas son como los gatos, porque cuando parece que pelean en realidad se están reproduciendo, se puede afirmar que a esta altura los peronistas son como los perros: huelen sangre y atacan.

La metáfora obedece al momento de fragilidad que exhibe el gobierno nacional, si se dan por ciertas las encuestas que hablan de una marcada caída en los índices de aprobación.

Esa es la sangre que huelen los peronistas. La disconformidad social, si Javier Milei no logra revertirla, haría que en 2027 vuelva el péndulo y la gente dicte el fin de ciclo para La Libertad Avanza.

Falta un montón, pero ese aroma está impulsando las acciones políticas que se hicieron manifiestas esta semana: el lanzamiento precipitado de Sergio Uñac y la seguidilla de fotos de dirigentes junto a Axel Kicillof para marcar su acompañamiento. Después de José Luis Gioja, hizo lo mismo el joven Juan Pablo Gómez.

La división interna del peronismo sanjuanino es explícita, más allá del intento respetable de la diputada Graciela Seva este jueves en Pelado Stream por poner paños fríos. Rechazó la frase bíblica de este periodista: ‘se dividieron las aguas como en el Mar Rojo’. Dijo que las aspiraciones de Uñac son legítimas y que Gioja es un ‘inquieto’.

Pero, detrás del discurso acomodado para construir una armonía que no existe, el peronismo entró en movimiento por andariveles separados y enfrentados. Como ya se dijo en esta columna de opinión, está en disputa el liderazgo de la próxima etapa, fundamentalmente si llegara a terminar la era Milei.

Marcelo Orrego podría aprovechar esta interna ajena, como de hecho lo está haciendo desde que comenzó la gestión. La fractura del peronismo le posibilitó al vicegobernador Fabián Martín construir una mayoría legislativa. Algunos diputados que integraron las listas de Uñac y de Gioja en 2023 se convirtieron en permanentes colaboradores del oficialismo provincial.

Por supuesto, lo hicieron bajo el argumento de la gobernabilidad y la institucionalidad. Al día de hoy, esa justificación no calma el malhumor del interbloque opositor. Hay una cantidad de facturas políticas impagas.

La ventaja de Orrego no solo podría quedarse en el recinto legislativo, aprovechando la interna peronista, sino que también podría operar en la vigilia del 2027. Todo dependerá de cómo se cierre el nuevo sistema electoral.

Eliminarán la Ley de Lemas (o SIPAD), pero no está claro todavía cómo se reemplazará ese esquema. ¿Será simplemente volver a las internas partidarias? A Graciela Seva esta alternativa la espanta, por razones obvias: ‘algunos leones siempre quedan heridos’.

El peronismo sabe que hace rato murió aquello de ‘el que gana conduce y el que pierde acompaña’. Los resentimientos tienen larga duración.

Sin embargo, la política nunca fue ni será lineal. Hay una superposición de capas e intereses. En esta trama, entra también la potencial alianza entre Orrego y Milei.

El gobernador buscará provincializar la elección con un casi seguro desdoblamiento de lo nacional. Pero al mismo tiempo estará implícita su cercanía con la Casa Rosada, a partir de un factor común: el antikirchnerismo o el ‘no peronismo’, como le gusta decir al vice Martín.

En ese contexto, San Juan nunca fue impermeable a las olas nacionales, salvo contadas excepciones. Si rebota la economía de Milei, Orrego podrá aprovechar el impacto positivo. Si no rebota la economía, todo será más difícil.

Lo cierto es que los tiempos se precipitaron porque, más que gatos, los peronistas son como los perros: huelen sangre y atacan. Y el aroma está.

PELADO STREAM

Daniel Tejada
hola@peladostream.com.ar
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