¿Alcanza con poner candidatos anti?

09:56h

Una idea sobrevuela acerca del 2027, tanto a nivel provincial como a nivel nacional. No es nueva, ya funcionó en otras campañas. Se puede condensar en una pregunta recurrente: ¿alcanza con poner candidatos anti?

El antiperonismo o antikirchnerismo es bandera de unidad de un lado de la grieta. Como lo es el antimileísmo, del otro lado. O como lo fue el antimacrismo en 2019, desde donde emergió el fallido Frente de Todos.

El voto anti siempre tendrá un lugar relevante. El consejo sería evitar la dispersión de ese voto negativo. En ese contexto hay que entender la definición del vicegobernador Fabián Martín, la semana pasada en Pelado Stream.

‘Para vencer al kirchnerismo tenemos que ir lo más unidos posible’, dijo el vice, como moraleja de las elecciones de 2025.

Dos días después lo convalidó el diputado actuarista Gustavo Usín, también en Pelado Stream, al decir: ‘Un frente no peronista en San Juan es posible’. Fue un guiño del ala orreguista menos afecta a los libertarios.

Si los herederos de Rodolfo Colombo están dispuestos a entenderse políticamente con José Peluc, están dadas las condiciones para el acercamiento. Al menos, del lado del gobierno provincial. Del otro lado, los violetas siguen mostrándose muy reacios.

Será oportuna la visita de Karina Milei, prevista para la Expo San Juan Minera la semana próxima, para testear los gestos recíprocos: de ella hacia Marcelo Orrego, fundamentalmente.

La división del voto antiperonista siempre será funcional al peronismo. Y viceversa. La división del voto antiMilei también jugará a favor del oficialismo.

A nivel provincial no parece que el peronismo vaya a tener dificultades para encontrar alguna receta de unidad, pese a las tensiones internas que son indisimulables. Distinto es el caso de lo nacional, donde el enfrentamiento entre La Cámpora y Axel Kicillof sigue escalando.

No obstante, el peronismo tiene antecedentes de hacer un lado los purismos con tal de recuperar el poder. Pasó en 2019, cuando Alberto Fernández y Sergio Massa se reconciliaron con Cristina Fernández de Kirchner. El artífice de aquella amnistía fue Mauricio Macri. Hoy el factor cohesionante también habita la Quinta de Olivos y se llama Javier Milei.

El antiperonismo rindió bien desde el origen mismo del movimiento. La proscripción impuesta por la autodenominada Revolución Libertadora, en 1955, materializó ese rechazo que siempre tuvo aguante en una parte de la sociedad.

Ese sentimiento antiperonista encontró una nueva versión en los últimos 20 años como antikirchnerismo. Fue el fundamento de Cambiemos en 2015 y el ascenso de Mauricio Macri.

Y fue precisamente el activo que perdió el espacio amarillo en manos de Javier Milei en 2023, cuando parecía que el próximo presidente saldría de la disputa interna entre Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich.

El aprendizaje fue que el voto anti es crucial, pero no es suficiente. Hay un voto duro, ideologizado, incompatible con uno u otro extremo de la polarización argentina. Pero hay un voto adicional, que va y viene. Es el que se expresa cada dos o cuatro años de manera pendular, en función del clima social y, especialmente, en función del bolsillo.

Con el voto anti no alcanza, evidentemente. Pero es un buen punto de partida. Lo entienden de un lado y del otro también. Por eso comenzaron los movimientos de aproximación. Ahí donde falta afecto, que haya voluntad. Con eso debería alcanzar.

A fin de cuentas, es política. Y la carrera ya empezó.

PELADO STREAM

Daniel Tejada
hola@peladostream.com.ar
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